La inversión extranjera alcanzó en 2014 un 43% del valor de mercado de la Bolsa española, y las familias se quedaron con un 26,2%. De acuerdo a datos del Informe sobre la distribución de la propiedad de las acciones de Bolsas y Mercados Españoles, los inversores no residentes alcanzaron en 2014 su nivel máximo histórico de participación en la Bolsa española. La inversión extranjera se quedó con el 43% del valor de mercado, casi cinco puntos porcentuales más que el año anterior, lo que permite que se consolide como primera propietaria de las acciones españolas cotizadas. Su participación se valora en 276.000 millones de euros y es, además, tres puntos superior a la media de la Unión Europea.
Las familias, por otra parte, quedan como el segundo grupo de propietarios más relevante de la Bolsa, con un 26,2% del valor del mercado. El dato se corresponde con el mejor resultado en los últimos 12 años, y dobla a la inversión media del mismo tipo en la Unión Europea. La inversión individual alcanza ya los 167.000 millones de euros, lo que demuestra el atractivo de las acciones cotizadas como destino del ahorro de las familias.
Mientras, las empresas no financieras cuentan con una cuota del 17,1%, su dato más bajo desde el año 2000, pero que permite que se mantengan como el tercer grupo de propietarios en la Bolsa española. Por su parte, el grupo de propietarios que integra a Instituciones de Inversión Colectiva, compañías de Seguros y otras financieras no bancarias, aumenta su posición relativa en renta variable nacional en 2014, hasta alcanzar el 7,8%, cuatro décimas más que el año anterior.
La Administración Pública, no obstante, pierde posiciones: su participación desciende cuatro décimas en 2014, hasta situarse en el 1,9%, tras un repunte del 2,3% el año anterior. Lo mismo sucede con la ya reducida presencia de los Bancos y Cajas de Ahorro sin participación pública, que en 2014 marca un mínimo histórico del 4,3%, lo que refleja el gran cambio de orientación estratégica planteado por las principales entidades bancarias españolas.
Con estos datos relativos a 2014, es previsible que la participación de los inversores individuales en la Bolsa española se mantenga muy por encima de la media europea durante los próximos ejercicios.







