La compañía tecnológica ya ha anunciado su solicitud al juez para acelerar el proceso de refinanciación de deudas, lo que diluiría una vez más el peso de la entidad catalana. Amper ha vuelto a colocarse una sesión más entre los valores más pujantes de todo el Mercado Continuo. La tecnológica ha conseguido cerrar con alzas superiores al 3% pese a que el consejero delegado de CaixaBank, uno de los pocos accionistas institucionales que le quedan a la compañía, haya dejado la puerta abierta a inminentes desinversiones.
Los inversores han preferido el optimismo al que apunta la inminente refinanciación de deudas del grupo en lugar de dar importancia a las maniobras de la entidad financiara catalana. En este sentido, los analistas destacan que a pesar del impacto que podría suponer la pérdida de uno de los pocos inversores institucionales que quedan en Amper, realmente el efecto sobre cotización sería mínimo debido a la fuerte dilución de peso que CaixaBank ha sufrido tras las últimas ampliaciones de capital de su todavía participada.
Es así que CaixaBank ya no figura oficialmente como accionista significativo de Amper, a consecuencia de las múltiples ampliaciones de capital producidas desde la llegada de Enrique Bañuelos a la tecnológica. Unas operaciones en las que la entidad prefirió no participar, diluyendo una participación que en realidad había heredado de la desaparecida Banca Cívica a consecuencia de su absorción.
El consejero delegado de la entidad que preside Isidro Fainé, Gonzalo Gortázar, ha afirmado este miércoles en el marco de unas jornadas organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) que la estrategia de la entidad pasa por reducir el peso de sus participadas a menos del 10% antes de 2017%. Un umbral que hace tiempo se perdió en Amper pero que podría suponer la retirada definitiva, circunstancia que no se conocería hasta contar con el balance oficial de la entidad, pues debido a su bajo peso no tiene obligación de notificar ventas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Hoy por hoy, Caixabank mantiene posiciones en las cotizadas españolas Abertis, Repsol, Telefónica, Gas Natural, Prisa, Deoleo y Bodegas Riojanas, además de la tecnológica presidida ahora por Jaime Espinosa de los Monteros. Este último es el artífice del plan de canje de deuda por acciones que promete aliviar las maltrechas finanzas de una compañía que en los últimos años ha sufrido el rechazo de hasta tres de sus pretendidos rescatadores.
Por el momento, Amper cuenta con el apoyo a su plan de refinanciación de los bancos titulares de un 92,2% de su deuda. Un porcentaje gracias al cual el grupo de tecnología y defensa anunció este último martes que “inmediatamente” va a iniciar el procedimiento de homologación del contrato con el resto de entidades ante la Justicia.
Al cierre de este miércoles en el que la cotizada ha logrado volver a ganar terreno en Bolsa, ha explicado que sus palabras ya se habían consumado en hechos. Así, ha informado al regulador del mercado de que ya ha trasladado su solicitud de homologación judicial de refinanciación al juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid. Un paso, que según describe, avanza en el plan dirigido a “salir de la situación actual” en la que la compañía se pasea al borde de la quiebra.






