La firma de bebidas alcohólicas ha presentado unas frágiles previsiones para su próximo ejercicio fiscal, lo que ha pesado más en el ánimo inversor que el reparto de caja. El primer dividendo de la historia de Constellation Brands no ha logrado embriagar a los inversores de Wall Street. A pesar de haber anunciado que por primera vez desde su salida a Bolsa en el año 1973 repartirá caja fuerte entre sus accionistas, la firma de bebidas alcohólicas ha llegado a ceder más de un 1% para luego abonarse a un comportamiento plano.
La compañía ya había dejado caer en los últimos meses la posibilidad de retribuir en efectivo a sus accionistas por vez primera. Algo que finalmente ha confirmado este jueves al fijar 31 centavos para cada uno de sus títulos de clase A y 28 centavos para los de tipo B. Sin embargo, ni esta retribución ni el haber cumplido las expectativas del mercado para sus cifras anuales han logrado el rebote de Constellation Brands, que cae presa del pesimismo al vaticinar ganancias de 4,90 dólares por acción para su próximo ejercicio fiscal. Una cifra que es para el mejor de los casos y que se queda lejos de los 5,46 dólares que marcaba el consenso de analistas.
En MGM Resorts International sí que se anima la cotización a cuenta de un dividendo. Las acciones de la gestora de casinos y establecimientos de hostelería suben cerca de un 1,5% en la Bolsa neoyorquina después de anunciar que su marca CityCenter Holdings distribuirá un dividendo extraordinario de 400 millones de dólares que se repartirá a partes iguales entre la cotizada y su socio en esta rama de negocio, Infinity World Development.






