El índice de referencia de la Bolsa de Londres ha superado por primera vez en su historia la hasta ahora imbatible barrera de los 7.000 puntos. La relajación de las tensiones con Grecia ha permitido al Ibex 35 irse de fin de semana en máximos de los últimos cinco años. Desde abril de 2010 el selectivo madrileño no había sobrevolado los 11.400 puntos, una cota a la que este viernes ha accedido con un vertical rebote del 2,96% debido en gran parte al reventón alcista de los bancos.
Todas las entidades financieras de la Bolsa española han conseguido al cierre de sesión alzas superiores al 3%. En el caso de Banco Santander y el Sabadell, el rebote ha rozado el 5%. Banco Popular y CaixaBank se han quedado cerca del 4%. Bankia, Bankinter y BBVA han sumado más de un 4% a sus gráficas. Incluso Liberbank, fuera del selectivo que reúne a los grandes valores del parqué madrileño, ha logrado remontar un 3,3%.
Al impulso de la banca se le ha sumado el de los pesos pesados del Ibex 35, los conocidos como blue chips. Repsol ha marcado último precio un 4,67% por encima de su cierre de ayer, mientras que Iberdrola y Telefónica han crecido por encima del 3%. Un porcentaje que en los cruces más eufóricos de la sesión han llegado a acariciar Gas Natural (+2,3%) y Mapfre (+2,2%). A esta remontada ha ayudado también el que la balanza por cuenta corriente de la Zona Euro en el mes de marzo se haya quedado por encima de las previsiones más optimistas.
Esta escapada alcista, que ha sido determinante para que la Bolsa española cerrase su mejor semana desde finales del pasado enero, no ha sido patrimonio único de la plaza madrileña. El grueso de mercados europeos han celebrado las palabras más relajadas de Angela Merkel respecto a la situación de Grecia, la concesión de un nuevo paquete de ayuda a Atenas vía fondos sociales y el que la Reserva Federal de EEUU haya descartado por el momento la subida de sus tipos de interés al menos hasta junio.
Así el Ftse 100 referencia de la Bolsa de Londres ha cerrado por primera vez en su historia por encima de los 7.000 puntos, barrera que tras varios intentos ha logrado batir en 22,51 enteros. A pesar de menor vinculación con las cuestiones internas de la moneda única, el agregado ha sumado un 0,9% a su gráfica. Un 1,6% ha llegado a medrar el Ftse MIB milanés, segundo más pujante de entre los parqués europeos. El EuroStoxx 50 ha rebasado los 3.700 puntos gracias a un avance del 1,5%. En todos los casos, los valores financieros han sido los grandes beneficiados esta sesión de viernes.
La mejoría se ha extendido así también al mercado secundario de deuda soberana, en el que los bonos españoles a diez años han reducido su rentabilidad hasta el 1,18%. Una tasa que frente al 0,18% que se exige a los ‘bunds’ alemanes de referencia se ha traducido en una reducción de la prima de riesgo hasta los 99 puntos básicos. En este caso, el estrechamiento de diferenciales ha sido igualmente notable en otros periféricos, especialmente en Italia y la propia Grecia.






