La inmobiliaria participada por FCC y Bankia ha probado el rojo por primera vez en tres días después de que Slim haya conseguido luz verde para su puja. Una vez que la oferta de Carlos Slim por Realia se ha puesto en negro sobre blanco, la inmobiliaria ha echado el freno en Bolsa después de haber subido con fuerza al calor de la pugna abierta por hacerse con su control accionarial. La aprobación a la OPA del mexicano ha dejado en suspenso el plazo de aceptación de la oferta de Hispania.
Realia ha acogido con caídas de hasta el 1,4% en Bolsa la luz verde de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para la OPA del magnate mexicano. Su admisión como oferta competidora de la que Hispania había presentado previamente ha provocado la suspensión del periodo de aceptación de ésta que ya se había abierto y que hubiera concluido el próximo 27 de marzo.
El regulador del mercado ha anunciado que puesto que Slim cuenta ahora también con su visto bueno para pujar por el control de Realia, se determinará un periodo de aceptación conjunta en el que los accionistas de la inmobiliaria que así lo deseen acudan a una u otra oferta. Hispania había puesto sobre la mesa 0,49 euros por cada una de las acciones de la ladrillera, mientras que el mexicano había mejorado la oferta hasta los 0,58 euros. En cualquier caso, un 43% por debajo de los precios mínimos del mercado en esta sesión de viernes.
La oferta de Slim, que ha vehiculado a través de la firma Inmobiliaria Carso, se eleva hasta 186,67 millones de euros en el caso de que el ‘banco malo’ optase por capitalizar el préstamo participativo que ostenta frente a Realia. En este sentido, el capital social de la cotizada se compone actualmente de 321,85 millones de acciones, si bien esta partida podría incrementarse en otros 14,48 millones de títulos más si se produce esta conversión de los créditos de la Sareb.
Frente a la opción de Hispania de convertir a la cotizada en una sociedad anónima cotizada de inversión inmobiliaria (socimi), el empresario mexicano opta por mantener su estructura societaria actual con el objetivo primero de recortar gastos y optimizar ingresos para sanear su estructura y así poder retomar “a largo plazo” el reparto de dividendos. Un reclamo, el de la retribución al accionista, que muchas de las sociedades que recientemente han debutado en el parqué han empleado para levantar el apetito del mercado.
Los inversores de Realia deberán optar entre acudir a alguna de las dos OPA o mantener posiciones a la espera de una hipotética mejora de ofertas o al relanzamiento de la compañía. En este sentido cuentan también con los ejemplos divididos de los dos grandes inversores de la ladrillera. Mientras que FCC se ha decantado por aguantar posiciones ahora que parece que el sector inmobiliario comienza a sobreponerse tímidamente del estallido de la burbuja, Bankia ha firmado ya la venta de su 24,9% al inversor mexicano.
Mientras llega la fecha para el plazo conjunto de aceptación y el consejo de administración de Realia analiza la oferta de Slim, ya hay pronunciamiento de la directiva de la compañía pretendida sobre la hoja de ruta de Hispania. En el órgano en el que ya ocupan asiento algunos representantes del mexicano, se ha sentenciado que el precio de 0,49 euros ofrecido “no es razonable para los accionistas desde la perspectiva financiera”. Una declaración que respaldan en un informe independiente encargado a la casa de análisis Nomura, que subraya que el importe no se ajustaría a varios de los criterios que definen el precio equitativo, advertencia que ya lanzó la propia CNMV.







