La Bolsa de Nueva York digiere la resaca del QE de Mario Draghi con cifras de evolución económica que dejan poca cancha al optimismo mientras se vuelve a mirar a Grecia. Con la resaca del QE de Mario Draghi, los índices de referencia de la Bolsa de Nueva York no consiguen marcar un ritmo unísono en la media sesión. El industrial Dow Jones se deja un 0,17% hasta los 17.784 puntos. El agregado S&P 500 cede un 0,10% hasta los 2.061 enteros. Mientras tanto, el tecnológico Nasdaq se desmarca de esta tendencia y gana un 0,29% hasta alcanzar los 4.764 puntos básicos.
Por lo que se refiere al terreno macro, la primera referencia de la sesión ha sido el índice PMI de actividad manufacturera de este mes de enero, para el que los analistas aguardaban una lectura de 54 puntos básicos. Sin embargo, al final se ha quedado en los 53,7 enteros, con lo que esta referencia ha marcado mínimos del último año.
Media hora después de que arrancase la sesión formal en Wall Street han llegado los indicadores líderes de la Conference Board de diciembre y la cifra de venta de viviendas de segunda mano del mismo mes. El dato del sector inmobiliario ha alcanzado el 2,4% que se preveía, pero en cifras enteras no se han alcanzado por poco las 5,06 millones de operaciones que se esperaban. El índice adelantado ha sido el único en batir pronósticos, al superar en una décima el 0,4% previsto.
En el ámbito empresarial, Starbucks sube como la espuma de sus cafés. Su gráfica suma más de un 6% al alza después de haber dado cuenta de un beneficio de 4.800 millones de dólares en su primer trimestre fiscal. Una cifra que se reparte a razón de 80 centavos de dólar por título, en línea con las expectativas del mercado, pero que se construye con unas ventas superiores a lo que habían vaticinado los analistas.
Mucho más tímidos son los avances que se apunta General Electric. Antes del toque de campana, la compañía ha publicado un balance trimestral que ha cumplido las previsiones de consenso y que, además, ha venido acompañado por un plan de reestructuración de algunas unidades de negocio del aglomerado empresarial. Con unas ganancias ajustadas por acción de 56 centavos de dólar, sus acciones suben un 2,2%.
Una de las que peor lo hace en esta jornada en la Bolsa de Nueva York es Cache, que se deja más de un 50% de su valor después de haber publicado unas cifras que la dejan al borde de la bancarrota. La cadena de tiendas de ropa de alta gama con más de cuatro décadas de historia podría solicitar la intervención judicial para evitar la liquidación tan pronto como esta misma semana.
Otra que se tiñe de rojo es Bank of New York Mellon. Sus acciones retroceden cerca de un 5% después de haber publicado sus cuentas de cierre de 2014, que se han quedado lejos de colmar las expectativas del mercado. El consenso de analistas que más de cerca siguen el valor había vaticinado ingresos por 3.810 millones de dólares y ganancias de 59 centavos. No obstante, el balance ha mostrado una facturación de 3.690 millones y beneficios de 48 centavos por título.
Por el mercado de materias primas, los descensos marcan la tónica general en sus dos grandes referencias. El oro se abarata un 0,36% con respecto a su cierre de ayer y la onza del preciado metal se paga a 1.296 dólares. Mientras tanto, el barril de petróleo Texas cede un 0,82% hasta los 45,93 dólares la unidad.







