La prima de riesgo española no escapaba del pesimismo y se disparaba un 8,43% hasta quedarse en 129,90 puntos. En una jornada marcada por la volatilidad, el Ibex 35 volvía a decantarse a media sesión por los números rojos. A la tensión política vivida en Grecia desde la semana pasada se suman ahora las noticias llegadas desde Rusia tras el desplome en el precio del petróleo. Las últimas cifras macroeconómicas sobre la actividad manufacturera de la eurozona tampoco contribuyen precisamente a calmar los ánimos.
El selectivo madrileño bajaba a media sesión un 1,10% hasta situarse en 9.795 puntos, en una sesión en la que abrió en verde pero en la que ha llegado a caer casi un 2%, lastrado también por los descensos que registraban algunos de los principales valores del selectivo. No obstante, el mayor castigo era para Gamesa, que se dejaba un 5,3%, mientras que en el lado de los avances destacaba FCC, con una revalorización de un 2,9%.
Fuera de nuestras fronteras, el Eurostoxx 50, principal indicador del Viejo Continente, bajaba un 0,91% hasta situarse en 2.955 puntos, mientras que al otro lado del Atlántico los futuros de Wall Street apuntaban a otra apertura bajista. El Dow Jones retrocedía en la preapertura un 0,4%, por el 0,7% que se dejaba el Nasdaq.
En los mercados de renta fija, la prima de riesgo española no escapaba del pesimismo y se disparaba un 8,43% hasta quedarse en 129,90 puntos. En concreto, el bono español ofrecía una rentabilidad en el mercado secundario de un 1,876%, por el 0,577% que pagaba el bund germano a la misma hora.
En lo que se refiere al resto de países de la denominada periferia europea, la prima de riesgo italiana subía hasta los 151,20 puntos, mientras que la de Irlanda era de 70,20 enteros. El diferencial de Portugal con Alemania era de 240,80 puntos, y el de Grecia de 856,70.






