La constructora da un paso más hacia el fin de sus negocios inmobiliarios. Con esta última operación se despide de 600 millones de deuda. Sacyr está un paso más cerca de despedirse para siempre de su antiguo apellido: Vallehermoso. A pesar de un nuevo movimiento encaminado a la liquidación de la rama inmobiliaria de la compañía, la constructora ha llegado a perder un 3,5% de su valor en Bolsa en la jornada de este viernes.
La operación ha consistido en la venta a Sareb de un segundo lote de activos inmobiliarios por el que se ha desprendido de una partida de 601 millones de euros de deuda, el talón de Aquiles de las cotizadas españolas. Una mejora de balance que, sin embargo, no ha podido traducirse en repunte para sus acciones en una sesión en la que el rojo intenso ha dominado.
En esta ocasión, la compañía que preside Manuel Manrique ha vendido al conocido como ‘banco malo’ todos sus pisos terminados con una hipoteca a favor de esta sociedad. La anterior operación de venta fue por activos de peor calidad, concretamente por las promociones inmobiliarias aún en curso y por terrenos y suelos sin edificar, tal y como se informó hace unas semanas.
Una vez completada este traspaso de activos, Vallehermoso queda prácticamente liquidada. Un proceso que comenzó el año pasado cuando Sacyr retiró de su denominación esta marca y señaló para la venta sus negocios en ladrillo para así poder desconsolidar de sus cuentas su abultada deuda al haberse determinado a abandonar la actividad promotora y vendedora de inmuebles para centrarse en la construcción, las infraestructuras y el alquiler.







