El mayor exportador de petróleo del mundo recorta sus precios de venta a EEUU. El Brent cae un 3%, hasta los 82,10 dólares. Arabia Saudí ha dado un hoy nuevo paso en su ‘guerra’ contra el petróleo no convencional al reducir sus precios de venta a EEUU. La decisión ha tenido un efecto inmediato en los mercados. El barril de Brent, de referencia en Europa, se desploma un 3,1%, hasta los 82,10 dólares, mínimos de cuatro años, mientras que el Texas cae un 3,2%, hasta los 76,32 dólares.
El mercado también está pendiente de la decisión que adopte la OPEP el próximo 27 de noviembre sobre un posible recorte de la producción. Sin embargo, la expectativas son muy bajas. La postura de la organización con sede en Viena tiene su lógica. Los precios altos pueden ser positivos a corto plazo al aumentar los ingresos pero también alientan la entrada de competidores y moderan la demanda. Por el contrario, si permite que los precios sigan cayendo, puede poner en jaque a sus rivales y obligarlos a bajar el ritmo de producción por los mayores costes.
El boom del petróleo de esquisto en EEUU ha disparado la producción de la primera economía del mundo y muchos expertos aseguran que podría desbancar pronto a Arabia Saudí como principal productor del mundo.






