Jimmy Choo tropieza en su camino a la Bolsa de Londres: recorte a su precio de debut

Jimmy Choo
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La firma de zapatos de lujo avanza con paso poco decidido hacia el corazón de la City londinense. La falta de apetito inversor ha recortado el volumen de su desfile bursátil. Jimmy Choo está encontrando más baches de los previstos en su camino hacia la Bolsa de Londres. El popular fabricante de calzado de lujo se ha visto obligado a situar el precio de su puesta de largo en la parte baja del rango con el que inicialmente habían desfilado por los despachos de inversión de la City sus bancos colocadores.

Mientras que en un primer momento se habían barajado precios entre los 140 y los 180 peniques por cada una de las acciones de Jimmy Choo. Los inversores no parecen dispuestos a pagar más de 160 peniques por calzarse estos afamados tacones. Este es precisamente el nuevo techo que los banco colocadores habrían fijado para la compañía después de una primera ronda de contactos con posibles inversores, tal y como recogen varias agencias financieras internacionales.

De confirmarse este nuevo tramo de precios, la compañía conseguiría levantar con su debut bursátil un máximo de 624 millones de libras esterlinas en el mejor de los casos. Un importe que, a razón del cambio del mercado de divisas, se traduce en unos 791 millones de euros, cifra que iguala la capitalización bursátil de compañías de perfil medio de la Bolsa española tales como Elecnor, Vidrala y Campofrío, antes de que esta fuera excluida del parqué.

La intención es encontrar nuevos dueños para un 25% del capital social de Jimmy Choo y, de paso, conseguir la financiación necesaria para que sus lujosos tacones pisen fuerte por las aceras del Sureste Asiático. En esta vibrante región económica ha puesto la marca de zapatos el foco de su expansión internacional, con especial atención a mercados como China, Singapur, Corea y Malasia. Allí prevé poder abrir al menos 10 tiendas al año y aportar nuevas oportunidades a una marca que por estas latitudes es más que conocida gracias al gusto de varias estrellas de la realidad y la ficción, tales como las chicas de la serie ‘Sexo en Nueva York’.

Por el momento, la firma de calzado de lujo sigue siendo propiedad del emporio alemán JAB Luxury. Con algo más de 120 tiendas a lo largo y ancho del mundo, su facturación el año pasado alcanzó los 282 millones de libras, unos 320 millones al cambio. Una cifra que, con la irrupción en Asia podría multiplicarse exponencialmente según los pronósticos más entusiastas del mercado.

Si la operación culmina antes de que acabe el mes, como parece ser que es deseo de los alemanes, se trataría en realidad del comienzo de un viaje de regreso a los orígenes. Y es que, estos zapatos son creación del diseñador de origen malayo Jimmy Choo, cuando en los años 90 vivía al Este de Londres. Aunque el visionario ya no forma parte de la firma desde el año 2001, su esencia sigue viva y es una sobrina suya la que actualmente se encarga de la dirección creativa.

Los actuales dueños de la compañía parecen haber escogido un momento complicado para el debut de la firma, ya que aunque ha desaparecido la incertidumbre del proceso secesionista en Escocia, las dudas sobre la recuperación económica y del consumo en el Viejo Continente siguen despertando más recelos que elogios. JAB Luxury, uno de los brazos de inversión de la acaudalada familia Reimann se hizo con la firma zapatera en el año 2011 por 525 millones de libras, unos 665 millones de euros.