Una nueva ampliación de capital para canjear deudas le ha salido cara a Urbas. La compañía ha caído hasta mínimos del pasado octubre en medio de un descalabro del 8%. En la jornada bajista de este jueves, Urbas se ha llevado la palma. La inmobiliaria ha cerrado como la peor de todo el Mercado Continuo con caídas superiores al 8%. Mínimos de los últimos diez meses para la ladrillera el día en que ha anunciado una nueva ampliación de capital con la que canjear parte de sus impagables deudas.
Las acciones de Urbas han cerrado sesión al precio mínimo de cuantos ha marcado su gráfica este jueves: 0,022 euros unitarios. Desde mediados del pasado mes de octubre la inmobiliaria no se pagaba tan barata en el parqué madrileño. Llegado este punto, la compañía borra ya todo el rally alcista que llevaba acumulado desde que anunció su intención de volver a ser la gigante del ladrillo que un día fue antes del estallido de la burbuja del sector.
El origen del fuerte retroceso ha estado en la confirmación de una nueva ampliación de capital con el objetivo de canjear 1,88 millones de euros de deuda del grupo. Aunque este canje ya se había publicitado anteriormente e incluso había recibido el visto bueno explícito de la última junta de accionistas de la compañía, el castigo inversor se ha repetido al momento de su confirmación final como ya ha ocurrido en otras ocasiones en que se ha recurrido a esta práctica para aligerar la partida de endeudamiento del balance de Urbas.
Una vez inscrita la operación de emisión de nuevas acciones, el capital social de la inmobiliaria queda fijado en 20,74 millones de euros, distribuido en 2.074,39 millones de títulos de 0,01 euros de valor nominal cada uno. Una cifra que contrasta con los apenas 4,74 millones de euros a los que actualmente la compañía está valorada en Bolsa en función de su capitalización bursátil.
A cierre de sesión de este viernes, el volumen de negociación alcanzaba los 21,2 millones de títulos cuando la media anual del valor no llega a alcanzar los 2,9 millones de acciones. Las compras las lideraban los brókeres de Renta 4, mientras que las ventas las dominaban las mesas de BBVA.






