Lo hizo ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría en sede parlamentaria: agitar y servir los casos ‘ERE’ y ‘Faisán’, para contrarrestar los ataques del PSOE a Mariano Rajoy por las presuntas mentiras sobre Bárcenas que pronunció en el Congreso. Hoy el Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, Carlos Bautista, ha ido incluso más lejos.
Bautista le ha puesto el titular en bandeja a una prensa conservadora que, probablemente, llevaba tiempo soñando con algo así. Su afirmación de que espera que algún imputado del caso ‘Faisán’ hablé como “habló Amedo en los GAL” es un titular dirigido hacia el corazón del éxito, porque nada une más a los zaheridos votantes del PP que un buen ataque al PSOE. Y si es retrospectivo mejor.
De hecho, más de un comentarista cree que esta estrategia marcada por el PP para ‘tapar’ los efectos devastadores que, un día sí y otro también, empieza a tener el ‘caso Bárcenas’ y sus múltiples ramificaciones en la intención de voto sólo pretende parar la ‘sangría’ y evitar que sus leales se fuguen a UPyD.
Nada mejor que recordar las posibilidades de victoria del enemigo mortal para que el núcleo duro de los votantes y simpatizantes se deje de veleidades y se mantenga a buen recaudo en el redil.
De hecho, en realidad, según algún conspirador de salón que dice conocer al dedillo lo que se dice en Génova y Moncloa sobre este y otros asuntos, si hiciera falta hacerle la respiración asistida al PSOE, los ‘pata negra’ del PP estarían dispuestos a ayudarles a mantenerse en pie. Aunque sólo sea por aquello de que ‘más vale lo malo conocido…’.







