Criticado y denostado a derecha e izquierda, Mariano Rajoy, a quien se califica de hombre tranquilo y animal de costumbres, ha vuelto a recurrir a su ‘mago’ y sociólogo de cabecera Pedro Arriola en busca de un plan para sobrevivir.
O eso dicen algunas malas lenguas que suelen fabricar muchos de los rumores que emponzoñan los pasillos de Génova y las cafeterías aledañas que aseguran que ese empecinamiento en decir que se ha dicho todo sobre Bárcenas y en hablar, una y otra vez, de la economía, es una estrategia diseñada al milímetro por el marido de Celia Villalobos.
¿Tendrá éxito? Algunos creen que puede tenerlo. Parece difícil ahora y, sin embargo, muchos creen que si este estribillo se repite una y otra vez y da tiempo a que las cifras del paro mejoren un poco, la salvación estará servida. O poco más o menos.







