El inicio de la Vuelta Ciclista a España fue sin duda uno de los acontecimientos deportivos y sociales del fin de semana, y como tal, una buena plataforma para dejarse ver.
Eso debieron pensar tanto los afectados por las preferentes de Novagalicia como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acudieron a la primera etapa de la ronda, una contrarreloj por equipos de 27,4 kilómetros entre Vilanova de Arousa y Sanxenxo.
Rajoy, que estuvo acompañado de la ministra de Fomento, Ana Pastor y del director de la Vuelta, Javier Guillén, aprovechó para saludar a diversos corredores antes de tomar la salida desde la batea que unía el mar con territorio firme.
Menos protocolos tuvo que cumplir el medio centenar de afectados por las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas de Novagalicia, pertenecientes a las plataformas de Pontevedra-Marín y de O Salnés, que también se acercó al inicio de la Vuelta.
Bajo la atenta mirada de agentes de la Policía Nacional, aunque sin que se les impidiera el paso ni causar ningún incidente, los afectados portaron pancartas con mensajes como ‘Queremos la Vuelta de nuestros ahorros’.







