Mientras el número de matrimonios que se celebran en países occidentales es cada vez más reducido, la crisis de las bodas no llega al mundo árabe. Sus novias se han convertido en el objetivo de las casas de moda nupcial españolas, que se esfuerzan en ‘seducirlas’ para que se vistan con la marca España.
La firma catalana Pronovias, abanderada de excepción de este segmento textil en nuestro país, acaba de anunciar nuevas aperturas en países donde la novia no llegará probablemente al altar, sino más bien a los arcos de la mezquita de turno. Así, tiene prevista ya su primera apertura en Beirut, la capital del Líbano, así como en la otrora convulsa Libia, donde vestirá de largo su primera tienda en el centro comercial de Gargaresh Road, en Trípoli.
En el Irán de los ayatolás, donde la firma ya estaba presente, parece que va bien el juego de ‘seducción’ de la marca. Allí abrirá su segunda franquicia en uno de los mayores centros comerciales del país: el Caspian Mode Mall del Sajjad Boulevard de Mashhad. El ‘cortejo’ a las novias árabes de la compañía se extiende a Arabia Saudí, donde abrirá su primera tienda en el centro comercial Rabwa Mall de la capital del Reino.






