El equipo de investigación del Laboratorio de Robótica de Bristol ha usado orina en celdas de combustible biológicas para convertirla en energía. Con esta transformación, lograron recargar, de forma parcial, la batería de un teléfono móvil Samsung, según publica la web neoteo.com.
No es la primera vez que los científicos convierten desperdicio en energía. A lo largo de todo el mundo, los investigadores siguen buscando maneras de transformar material que, aparentemente, no sirve para nada, en una fuente de energía alternativa. La orina humana es una prueba de ello y ya se ha utilizado como parte de una batería y como fuente de hidrógeno.
En esta ocasión se ha demostrado que, directamente, la orina puede convertirse para usarla como combustible. Hasta ahora, la energía generada solamente había podido acumularse, pero esta es la primera vez que se logra recargar de forma directa la batería de un dispositivo como un teléfono móvil. La recarga parcial que se hizo al pasar la orina por una cascada de celdas biológicas permitió generar la energía suficiente como para mandar mensajes SMS, navegar por Internet y hacer una llamada breve.
Con este descubrimiento, los investigadores han llegado a la conclusión de que, cuando se consiga la recarga completa de un móvil, con la creación de un váter inteligente podrían transformar la orina y conseguir, con ella, recargar otro tipo de dispositivos, como afeitadoras o cepillos de dientes o, incluso, proveer iluminación.







