En las últimas semanas, desde la presentación de la consola Xbox One, los usuarios no han hecho más que criticar las estrictas restricciones a la segunda mano y la conexión a Internet cada 24 horas. Hoy, Microsoft ha dado marcha atrás en estas medidas.
Los cambios en la política han sido anunciados por el propio Don Mattrick, presidente de Microsoft Interactive Entertainment, en un post en el blog oficial de Xbox en el que detalla los cambios.
Con la nueva consola será posible comprar, vender e intercambiar juegos de segunda mano sin ningún tipo de restricción. Ni siquiera económica, como se comentaba, por lo que los derechos que conciernen a los juegos “funcionarán justo como lo hacen hoy en Xbox 360” ha especificado Mattrick.
Según se ha dado a conocer, los usuarios podrán jugar a Xbox One sin necesidad de conectarse cada 24 horas, aunque la Xbox One requerirá una conexión a Internet para la instalación inicial de la consola.
La empresa ha indicado que han tenido muy en cuenta “los comentarios y el feedback de los usuarios de la comunidad de Xbox”, y han comprendido, según Mattrick, que lo que quieren es “lo mejor de los mundos físico y digital”.
Por último, Xbox One renuncia también a la restricción regional, permitiendo jugar a juegos de todo el mundo, lo cual implica que los títulos descargados ya no se podrán compartir, y para jugar a los físicos es necesario tener el disco dentro de la consola.






