Las Google Glass no se pueden “prestar, vender, transferir o dar a otra persona sin consentimiento de la empresa”, así que cuidado con dejárselas a un amigo. Ni qué decir tiene que la posibilidad de venderlas de segunda mano queda descartada por completo.
Esta es una de las advertencias que la compañía recoge en sus condiciones de uso, según ha extraído la página especializada Neowin.net. De hecho, la empresa señala en este documento que prestar, vender, transferir o dar un dispositivo propio a otro usuario sin la autorización de Google conllevará “la desactivación del dispositivo”.
Dicho de otro modo, quedarán inutilizables. Además, continúan los términos de uso, ni el propietario ni la persona que utiliza las gafas de manera no autorizada tendrá derecho a ningún tipo de compensación o reembolso, así como les será retirado el soporte y la garantía del producto.
Google abre así a la lucha contra las ventas de segunda mano. Hace unos meses, se rumoreaba que las nuevas consolas por llegar al mercado incorporarían un sistema para ‘marcar’ un videojuego como usado e impedir que pudiera usarse en otra máquina, de modo que pondrían en jaque el negocio de las ventas de segunda mano.
Nada más se sabe al respecto en este sentido, pero el buscador ha decidido dejar las cosas claras desde el principio con sus esperadas gafas.







