Suele pasar siempre cuando los nuevos tiempos de cambio arrancan y los gestores que llegan son incapaces de repetir o mejorar las cifras de los anteriores. Es el momento, de la nostalgia, ese terrible momento que para Antón Reixa, el nuevo presidente de la SGAE supone que muchos socios hayan empezado a añorar a Teddy Bautista.
A cierta vieja guardia de la SGAE que más que con Teddy estuvo con el dinero no le convence que la institución haya dejado de ser ‘la bestia negra de los internautas’ y ciertos medios de comunicación, ante la caída del 16% que ha experimentado la recaudación en este primer ejercicio cerrado por Reixa y los suyos.
Las cifras ya se movían a la baja antes, pero Bautista, corrupto o no, tenía contactos, capacidad de intimidación y repartía dinero. Aunque quizá el y los suyos se quedaran con su buen pellizco. Aunque pagase a precio de oro unos teatros que no supo gestionar o aunque fuera un monarca absoluto que pretendía perpetuarse para siempre en el despacho y se hubiera olvidado de los apuros por los que pasan sus colegas para ganarse la vida.
El fin de la gallina de los huevos de oros, además, pone al descubierto algunas prácticas un poco dudosas, como el ‘chanchullo’ de los autores y las editoriales de las televisiones en los programas de música nocturna. Por mucho que esos arreglos de clásicos en clave de jazz sean la novena maravilla del mundo y que estén tocados por músicos de absoluta profesionalidad y solvencia demostrada.
Sobre todo, porque no parece que si las teles apuestan por el repertorio español concentren las emisiones de estas piezas, y sí que las hay notables, en las horas de la madrugada donde nadie va a verlas. No, amigos, esto, con calidad o sin ella, es otra cosa. O eso dicen los que entienden y se muestran equidistantes entre los bandos en conflicto.
Pero si Reixa ha levantado esa bandera tampoco ha sido para promover el altruismo y la limpieza. Está claro que también defiende ciertos intereses, pero sobre todo, que ha buscado un grupo como cabeza de turco para que la masa de socios entienda que no se reparte más porque hay algunos que se llevan más de la cuenta.
¿Funcionará la cortina de humo? En ciertos ambientes dan por hecho que habrá pacto entre el nuevo presidente y los autores televisivos de Márquez. Al final a todos les conviene llevarse bien y ninguno de los grupos en conflicto podría soportar un órdago. Sin embargo, sin Reixa no encuentra, y más pronto que tarde, fórmulas para aumentar la recaudación, Teddy y sus hombres, que todavía andan por aquí, tienen muchas posibilidades de reconquistar el poder.
Acceda a la versión completa del contenido
La sombra de Teddy Bautista vuelve a sobrevolar la SGAE
Este hito supone un nuevo récord del mercado laboral español en un contexto de crecimiento…
En este nuevo escenario, los inversores están reconfigurando sus estrategias ante el impacto directo del…
Nuestro país cuenta con más de 7 800 km de costa, esencial tanto para la…
El mercado energético arranca la semana con fuertes tensiones tras el endurecimiento del conflicto y…
El aviso supone el cuarto plazo anunciado por Trump desde finales de marzo, en un…
La entrevista se publica en vísperas del juicio en la Audiencia Nacional, donde Bárcenas comparecerá…