Buenos contactos, y poco más. Este es, al menos, el cuento que cuentan hoy algunas lenguas viperinas, no siempre bien informadas, sobre Gregorio Tudela, un ‘amigo’ del hijo de Carrillo y del abogado de Iberia que mediará entra la aerolínea y los sindicatos para intentar dar solución al conflicto laboral.
Tudela es un clásico de la Universidad Autónoma de Madrid, de la que fue incluso secretario general, y, sin embargo, sólo es catedrático de Derecho Laboral desde hace poco más de un año. Y, siempre según estos conspiradores en la sombra expertos en ponerle pegas a todo, llegar al puesto a esas edades, no es precisamente lo más habitual.
Además, como señalan otras fuentes consultadas, quizá tan poco fiables como las anteriores, el catedrático que va a mediar en uno de los conflictos laborales más importantes de la historia de España no tiene experiencia alguna en la realización de mediaciones de esta magnitud.
Claro que siempre hay una primera vez, dirían otros. Y también sería cierto, lo mismo que quizá lo sea lo que decíamos al principio. Que lo que si tiene Tudela son muchos contactos. Y muy buenos.
En concreto, se le atribuye una relación muy cercana con Jorge Carrillo, uno de los hijos del histórico dirigente comunista recientemente fallecido, que ocupa un alto cargo en el en la Federación del Sector Aéreo de CCOO.
No sólo eso. También es amigo. Pero que muy amigo, según los cotilleos más maledicentes de la Villa y Corte, de Federico Durán el director y coordinador del Departamento Laboral de Garrigues que ejerce como asesor externo de Iberia.







