El portavoz del grupo popular en el Congreso se ha convertido en el mejor activo del PP. Alfonso Alonso, que llegó a este puesto de la mano de su antecesora Soraya Sáenz de Santamaría, es el único en el partido que no elude preguntas, sean del contenido que sean. Siempre da la cara, da igual el problema, y nunca falta a su cita con los medios.
Bárcenas, la falta de comparecencias de Mariano Rajoy o las siempre polémicas declaraciones de Esperanza Aguirre. No importa cuál sea el tema sobre el que la prensa pregunte a Alonso, porque él siempre contesta. Unas veces con mayor claridad que otras, pero da la cara en todo momento. Incluso acude sin falta a su cita con los medios cada martes en el Congreso, tras la reunión de la Junta de Portavoces.
Una actitud que choca con la de otros populares, y especialmente con la de dirigentes como María Dolores de Cospedal. La secretaria general del PP es ‘famosa’ por comparecer cuando le conviene. Si no quiere, no da ruedas de prensa, algo que ha quedado de manifiesto esta misma semana.
La también presidenta de Castilla-La Mancha lleva dos días sin dar la cara, precisamente los mismos que lleva el extesorero del PP, Luis Bárcenas, en España tras su regreso de Canadá, donde se fue a esquiar.
La de Cospedal con la prensa es una relación que deja mucho que desear, al contrario que la que mantiene Alfonso Alonso con los periodistas, que destacan de él su propensión a participar en los corrillos y a hablar incluso de temas que están de plena actualidad y que van más allá del mundo político, como el fútbol o los Goya.






