Maduro el mago

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con una mascarilla por el coronavirus

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

Dejando a un lado alguna que otra ocurrencia del mandatario bolivariano, como esa de escuchar el mensaje de un pajarito posado en su hombro y que tal vez se avenga un tanto a la idiosincrasia venezolana, no se puede poner en tela de juicio su habilidad como estadista.

Algunos analistas serios en el continente sostienen que está por encima de otros homólogos del área. Maduro ha tenido que soportar como pocos una constante tensión equivalente al tránsito por un camino inundado de minas de todo tipo. Y en cada parada para reflexionar dónde poner el pie y seguir adelante, ha salido airoso.

De cara a la muy controvertida Cumbre de las Américas, un intento gringo con posibilidades de un fracaso casi anunciado, ha dicho públicamente que ya tiene preparados unos “trucos” no revelados para que Venezuela, Nicaragua y Cuba se hagan sentir en el evento convocado por Washington para este lunes 6 en Los Ángeles, California.

Ignoro qué espera el lector. Por mi parte, aguardo con ansias personales y profesionales por lo que sacará Maduro del bombín y si en tal acto llevará algún ayudante como cualquier prestidigitador.

Por seguro habrá conmoción en el palco de honor del circo. Perdón, de la Cumbre.