Los tipos negativos del BCE han encarecido las hipotecas

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En junio de 2014, el Banco Central Europeo (BCE) introdujo por primera vez tipos negativos al situar la facilidad de depósito en el -0,10% -hoy está en el -0,40%-. La lógica podría indicar que esta medida provocaría que las hipotecas de los europeos se abaratasen, pero en realidad el efecto ha sido justo el contrario, de acuerdo con un ‘paper’ publicado por la institución que preside Mario Draghi, que se centra sobre todo en los préstamos a tipo fijo.

El estudio, elaborado por los economistas Adrien Amzallag, Alessandro Calza, Dimitris Georgarakos y João Sousa, encuentra que una vez que el tipo de depósito entró en tipo negativo, es decir, que el BCE empezó a cobrar a los bancos por mantener sus excesos de liquidez en sus arcas, las entidades comenzaron a apostar en mayor medida por unas hipotecas a tipo fijo más costosas para los cliente. No obstante, defienden que el impacto fue “relativamente modesto”.

Utilizando de muestra los bancos italianos, y tomando como punto de referencia las características medias de las hipotecas a tipo fijo, el estudio encuentra que los clientes habrían pagado unos 180 euros más al año en un crédito a 20 años con un valor de capital original de 105.000 euros. Utilizando otros parámetros más estrictos, el sobrecoste podría alcanzar los 400 euros.

“Estos montos no son despreciables para aquellos hogares que poseen hipotecas a tipo fijo de bancos con altas tasas de depósito a un día”, señala el estudio, pero “son pequeños para el sector de los hogares en su conjunto, ya que las nuevas hipotecas de tasa fija en el momento en que apareció el tipo negativo representaban alrededor de una cuarta parte de todos los nuevos préstamos hipotecarios, pero solo un 11% del saldo hipotecario en Italia”. Para hacer una comparación, de acuerdo con las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España un 39,3% de las nuevas hipotecas se firmó en noviembre a tipo fijo.

“Encontramos evidencia estadísticamente significativa de que ciertos aspectos del perfil de financiación de un banco, en particular la importancia relativa de los depósitos a la vista en sus balances, pueden influir en las tasas de interés cobradas por el banco en hipotecas de tasa fija originadas después del inicio de una política de facilidad de depósito negativa”. “Más específicamente, cuando los tipos de interés ingresan en territorio negativo, los bancos con mayores proporciones de depósitos a la vista y activos totales tienden a cobrar tasas más altas en las nuevas hipotecas de tipo fijo”, señalan los autores. “Por el contrario, la introducción de la facilidad de depósito negativa no parece afectar al ajuste de los tipos de interés en las hipotecas de tipo ajustable”.

“Las pérdidas agregadas implícitas para los hogares debido a unos tipos más altos que cobran los bancos con tasas de depósito relativamente altas son relativamente modestas”, concluyen los autores del informe.