Los migrantes fallecidos en pateras a España este año casi igualan ya a todos los que murieron en 2020

Refugiados

Rescate de una patera

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La ONG Caminando Fronteras estima que un total de 2.087 personas migrantes han fallecido o desparecido en su ruta por mar entre África y España en el primer semestre de 2021, de las cuales 341 eran mujeres y 96 niños. Esta cifra es un 526% superior a la contabilizada por la ONG en el mismo periodo de 2020.

La organización ha presentado los datos que ha recogido a través de su observatorio de las diferentes rutas migratorias hacia España, que obtiene información a través de las llamadas de emergencia y avisos que les llegan desde las propias embarcaciones en riesgo, a las que después se les hace un seguimiento, y con los datos que ofrecen familiares y conocidos de las personas que inician sus rutas hacia el país.

Estos números determinan que en enero murieron 326 personas, en febrero 324 y 132 en marzo, el mes menos dramático de los seis primeros de este año. A partir de ahí, la cifra ha aumentado a las 422 víctimas contabilizadas en abril, las 418 de mayo y las 465 de junio.

La entidad se ha mostrado preocupada porque estas cifras, en algunos casos, son superiores a las que se registraron durante todo el año pasado. En 2020, los muertos fueron en torno a los 2.170 pero, además, la ruta canaria, «la más mortífera del mundo» según el informe de Caminando Fronteras, las cifras del primer semestre de 2021 (1.922 víctimas) ya son más altas que las recogidas en todo 2020 (1.851).

En la ruta del Alborán, por su parte, las víctimas contabilizadas son 93, en 9 naufragios; mientras que la ruta del Estrecho y de Argelia han registrado 36 víctimas en lo que va de 2021, en 9 y 4 naufragios respectivamente.

EL AÑO CON DATOS «MÁS TERRIBLES»

«Está siendo un año horroroso», ha declarado Maleno, antes de indicar que se tratan de los datos «más terribles» que la ONG ha contabilizado «desde 2007».

Dentro de las cifras presentadas por Caminando Fronteras, destaca también que 42 embarcaciones han desparecido en el primer semestre de 2021 con todas las personas a bordo y que entre las víctimas de estas tragedias hay personas de hasta 18 nacionalidades, especialmente de Guinea y Costa de Marfil.

Además, el documento advierte de que, de las víctimas desaparecidas, apenas se encuentra el cuerpo del 4% y el porcentaje de identificaciones de los mismos es aún más bajo.

Maleno ha explicado que el aumento de víctimas en la ruta canaria se debe a un mayor uso de lanchas neumáticas en un trayecto que es «muy peligroso». La activista por los derechos humanos ha destacado que este tipo de embarcaciones ha sido siempre más común en rutas por el Mediterráneo y advierte de que las neumáticas no resisten una navegación por el Atlántico en un viaje que, además, es más largo.

LA CRISIS CON MARRUECOS AUMENTÓ LAS MUERTES

En concreto, ha explica que en los primeros seis meses del años, la presencia de lanchas neumáticas en la ruta a Canarias suponen el 33% de las alertas que ha recibido la ONG, un porcentaje que, según su experiencia, es «muy elevado» para el Atlántico.

Pero, además, Caminando Fronteras apunta hacia la crisis diplomática de España con Marruecos como uno de los factores que han aumentado el porcentajes de muertes de migrantes en el mar. A su juicio, la defensa de la vida que es obligación de los estados «deja mucho que desear» en este caso.

«Ha habido una dejación de responsabilidades en el rescate. Lo hemos visto en Marruecos», ha denunciado Maleno, quien ha explicado que la marina del país africano «no ha asistido» alertas que han enviado pateras o la propia ONG sobre la situación de riesgo o deriva de embarcaciones; y en el que caso de acudir, los rescates «han sido bastante negligentes», ha declarado.

En España, ha indicado la activista, se necesitan «más medios aéreos» y la entidad se une, según han explicado, a las peticiones de Salvamento Marítimo para las mejoras de condiciones del persona y de los medios disponibles para abordar la realidad de la ruta canaria.

«MARRUECOS DEJÓ DE RESCATAR»

Pero, además, ha puesto el foco en la crisis del pasado mayo, con la llegada masiva de migrantes a Ceuta. Caminando Fronteras cree que el país debió prever que mientras esto sucedía también estaban «dejando salir» desde la costa hacia Canarias y de una forma desesperada en embarcaciones precarias. Eso provocó, ha indicado la fundadora de la ONG, que en 15 días desaparecieran más de 480 personas.

Además, ha indicado, durante esta crisis «Marruecos dejó de rescatar» por lo que, a su juicio, España «debería haber reforzado» su servicio «teniendo en cuenta la situación especial a la que se enfrentaba».

Es por eso que Maleno ha hecho un llamamiento a los gobiernos y, especialmente al español, para que se produzca una «reunión urgente» entre los ministerios implicados en esta materia, y se tomen medidas frente a «la necesidad urgente de defender la vida en la ruta canaria» y evitar que «en los próximos 6 meses» del año no haya «cifras tan vergonzosas» como estas.

«Pensábamos que se tomarían medidas tras la experiencia del año pasado, pero no se han tomado», ha lamentado Maleno, que echa en falta «la coordinación con los países» con los que España «comparte aguas». También llama a dar «órdenes claras a quienes gestionan» las fronteras, como las fuerzas y cuerpos de seguridad.

ATENCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO A FAMILIARES

En la rueda de prensa también han participado José Antonio Benítez, sacerdote miembro del Secretariado diocesano de migraciones de Las Palmas, y Teodoro Bondyale, secretario de la Federación de Asociaciones Africanas en Canarias (FAAC), que han hablando de las carencias que existen a la hora de acompañar a los familiares de las víctimas de estas rutas.

Benítez ha reclamado la puesta en marcha de puntos de información para las familias de las víctimas que reclaman información sobre su paradero, además de un protocolo de actuación que hagan los trámites automáticos y ágiles.

El sacerdote ha explicado un caso en el que se recibió al familiar de una víctima en Lanzarote. Lo hicieron voluntarios del Secretariado, una abogada que les ayuda y un traductor que acompañaron durante dos días a esta persona que tuvo que identificar el cuerpo, hacerse pruebas de ADN y visitar el cementerio en el que quería que fuera enterrada la víctima.

«Se fue agradecida a pesar de la dureza de la situación», ha explicado Benítez, quien ha alabado la entrega de los voluntarios y la ausencia de facilidades de la Administración.

Bondyale, ha señalado también la importancia del acompañamiento en un proceso de duelo recordando el caso de la menor Eléne, de dos años, fallecida a su llegada a Canarias, tras ser trasladada al hospital. Bondyale ha criticado que se la separara de su madre y su hermana de 13 años que viajaban con ella y que fueran también las FAAC quienes se ocuparan de cumplir los deseos de que la pequeña fuera enterrada por el rito musulmán, en la tierra, y no en un nicho como lo hace el Ayuntamiento de Las Palmas.

«Hablamos de coordinación poniendo a las personas en el centro y a los derechos humanos», ha apuntado Maleno, antes de exigir de nuevo al Gobierno que trabaje en esta línea y evitar una «dejación de la responsabilidad» que los estado tienen para con la defensa de los derechos humanos.

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