Los jugadores del Barça vuelven a entrenar, en solitario, 56 días después

El FC Barcelona ha vuelto este viernes al trabajo con una primera sesión de entrenamiento, después de 56 días de inactividad y en solitario.

Gerard Piqué, Leo Messi y Luis Suárez entrenan, en solitario, en la Ciutat Esportiva Joan Gamper tras 56 días de inactividad

El FC Barcelona ha vuelto este viernes al trabajo con una primera sesión de entrenamiento, después de 56 días de inactividad y en solitario, para preparar el posible regreso a LaLiga Santander.

Tras llegar con sus vehículos ya vestidos con la ropa de trabajo, con guantes y mascarillas, los jugadores se repartieron en distintos grupos en varios campos de la Ciutat Esportiva Joan Gamper –Campo Tito Vilanova, Campo 2 y Campo 3–.

El capitán Leo Messi fue el protagonista de la primera imagen facilitada por el club y, como el resto de sus compañeros, pudo tocar balón tras esos 56 días de confinamiento y de plan de trabajo específico en sus casas.

También se ejercitó el delantero uruguayo Luis Suárez, el «fichaje del confinamiento» según el segundo entrenador, Eder Sarabia, que está cerca de acabar la recuperación de su lesión de rodilla y de la intervención de mediados de enero.

El técnico blaugrana, Quique Setién, ataviado con mascarilla como el resto del cuerpo técnico –no así los jugadores, que dejaron la obligada distancia de seguridad mínima de 2 metros con sus compañeros–, dirigió una primera sesión con presencia del filial.

Quien no pisó el césped de los terrenos de Sant Joan Despí fue el francés Ousmane Dembélé, lesionado de larga duración y cuya ficha en LaLiga ocupa el delantero danés Martin Braithwaite, fichado fuera del mercado invernal al Leganés para cubrir su plaza.

Más información

El presidente de EEUU descarta negociar con Teherán, reivindica la muerte de Jamenei y asegura que la operación ha atacado cientos de objetivos militares.
París, Berlín y Londres advierten de que estudian destruir la capacidad iraní de disparar misiles y drones para defender sus intereses en Oriente Próximo.
La criptomoneda pierde hasta 3,8% en una jornada marcada por la tensión geopolítica, mientras el mercado borra 128.000 millones de euros en valor digital y aumenta la presión vendedora en derivados.

Lo más Visto