Los inquilinos pierden poder de negociación

Piso en alquiler
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Los caseros tienen la sartén por el mango y por ello los inquilinos han visto reducido su poder de negociar cuando se disponen a alquilar una vivienda. El dato lo dice todo: 6 de cada diez arrendatarios no negociaron las condiciones de alquiler propuestas por el propietario, una situación favorable a la propiedad que se da en una situación generalizada de alza de precios.

Según el informe de Fotocasa, “Experiencia del alquiler 2017-2018”, en 2017, un 55% de los inquilinos que efectivamente han alquilado un inmueble en los últimos 12 meses aseguraba que no había negociado la renta del inmueble ni había variado el precio en el transcurso de la operación, mientras que en 2018 ese porcentaje se ha incrementado hasta el 61%. Además ha descendido en tres puntos (del 11% de 2017 a un 8% en 2018) el porcentaje de quienes cierran la operación por un precio distinto del inicial (en tres de cada cuatro casos a la baja) pese a que no hubiese negociación

¿Y cómo resultó la negociación de los que sí que lo hicieron? Según Fotocasa las negociaciones que se realizaron en los últimos doce meses tuvieron menos resultados positivos para los inquilinos y menores rebajas de precio. El estudio de este portal inmobiliario indica que el 71% (un 79% en 2017) de los que han alquilado después de negociar el precio han conseguido una rebaja en el precio, mientras que un 29% (21% en 2017) no lo logró. Señalando que la inmensa mayoría de las veces (casi 7 de cada 10) en que el precio final fue distinto al inicial, la variación del precio no superó el 10%. En resumen, y según concluye Beatriz Toribio, “se tiende menos a negociar que en 2017 y se logra una rebaja en menos ocasiones”.

Además, Toribio advierte que en Madrid y Cataluña, la dificultad para negociar de los inquilinos se acentúa tanto respecto a la media nacional como respecto al año anterior, lo que se explica en que son las zonas donde se concentra una mayor demanda y a la vez las mayores subidas de precios. De hecho, según los datos del Índice de Precios Fotocasa, en Barcelona y Madrid capital se han superado los precios máximos de los años 2007 y 2008. Una tensión en el mercado lleva aparejada un menor poder de negociación por parte de los inquilinos.

Además, los arrendatarios reconocen que negocian menos; el 54% de los caseros admitió que arrendó sin negociar, frente el 48% de 2017 y en caso de realizar unas rebajas estas fueron inferior al 10%, ya que en el estudio se constante que tanto arrendadores como inquilinos saben claramente que son los caseros quienes tiene mejores cartas en su mano actualmente.

En 24 horas

La posición dominante del arrendador también se pone de manifiesto a la hora de fijar precios y elegir inquilinos, por lo que se han acortado ligeramente los plazos para alquilar una vivienda. Uno de cada cuatro particulares que ha alquilado una vivienda para vivir en ella en los últimos 12 meses cerró la operación en una semana, un tercio tarda entre una semana y un mes y otro 25% tarde entre uno y cuatro meses, según los datos de Fotocasa.

Pero además, en 2018 hubo un un 6% de inquilinos que cerraron la operación el mismo día, cuando en 2017 el porcentaje fue del 4%. El portal inmobiliario explica que el hecho de que los pisos se alquilan tan pronto no tiene nada que ver “con facilidades para alquilar, sino más bien con la celeridad que se dan algunos inquilinos urgidos por la competencia de otros candidatos que puedan estar interesados en el mismo inmueble. Eso explicaría que en Madrid (7%) y en Cataluña (8%) el porcentaje de inquilinos que arrenda en 24 horas y se haya duplicado respecto a 2017.