Los gobiernos deben ya más dinero de lo que genera la economía mundial en un año

Bola del mundo hundiéndose
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La economía mundial entra en 2021 con una cantidad de deuda récord, en buena medida debido a unas políticas fiscales de todos los gobiernos mundiales que han elevado el endeudamiento público a superar la barrera del 100% del PIB. Así lo advierte el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), que advierte del “fuerte aumento” de los desequilibrios financieros que entorpecerá la recuperación en cuanto se logre superar la pandemia de covid-19.

“La economía mundial entra en 2021 con una deuda récord que pesará sobre las perspectivas de recuperación”, apunta el lobby financiero. “El aumento de los niveles de deuda mundial desde el inicio de la pandemia no ha tenido precedentes, ya que el año pasado aumentó en más de 17 billones de dólares hasta alcanzar los 275 billones”. Este incremento se ha impulsado “en gran medida por una fuerte acumulación del endeudamiento público que ha llevado la ratio entre la deuda pública mundial y el PIB a casi el 105% en 2020, frente al 90% en 2019”.

“Las respuestas agresivas y sincronizadas de la política fiscal y monetaria hasta la fecha han logrado reducir las tensiones financieras y han desempeñado un papel importante en la reactivación del apetito por los activos de riesgo, incluidos los valores de los mercados emergentes”, explica el IIF. Sin embargo, estas políticas de apoyo necesarias “a menudo se han producido a costa de un fuerte aumento de los desequilibrios financieros y presupuestarios”.

Con el universo de bonos de rendimiento negativo cerca de un nuevo récord de 18 billones de dólares (frente a los 11 billones de 2019), “la búsqueda de rendimiento en medio de la abundante liquidez del banco central sigue impulsando los flujos hacia los activos financieros a pesar de las valoraciones tensionadas: la relación precio-beneficio a 12 meses del S&P 500 se encuentra ahora en los niveles observados por última vez durante el pico de la burbuja de las ‘punto com’ a principios de la década de 2000”.

“Y a pesar de las preocupaciones sobre el crédito y las perspectivas inciertas de ganancias, los flujos de fondos hacia los bonos corporativos estadounidenses de alto rendimiento en 2020 se han vuelto positivos por primera vez desde 2016”.