Este segmento financiero, que consiste en prestar directamente a compañías sin intermediación bancaria, se ha convertido en una industria global valorada en torno a 2,02 billones de euros, equivalente a 2,2 billones de dólares, según estimaciones citadas por el FMI. Sin embargo, la falta de transparencia en las valoraciones, el rápido crecimiento del sector y el aumento del riesgo crediticio han comenzado a deteriorar la confianza de los inversores.
Antes incluso de analizar los casos concretos, el mercado ya ha enviado una señal clara: muchos de estos vehículos cotizan con importantes descuentos respecto al valor de sus activos declarados.
El mercado empieza a cuestionar las valoraciones del crédito privado y penaliza en Bolsa a los principales vehículos del sector
El mercado cuestiona el valor real de los préstamos
Las Business Development Companies (BDC), uno de los principales instrumentos que permiten a los inversores estadounidenses acceder a este tipo de activos difíciles de negociar, cotizan actualmente a una media de 0,78 euros por cada euro de activos declarados, según datos de Morningstar citados por Reuters.
A comienzos de 2026 esa ratio se situaba en 0,85 euros por cada euro de activos declarados, mientras que a principios de 2025 el mercado valoraba estas carteras prácticamente a la par, cerca de 1 euro por cada euro de activos declarados.
El descuento refleja que los inversores dudan de que las carteras de préstamos valgan realmente lo que estiman los gestores.
| Indicador del sector BDC | Valor |
|---|---|
| Valor medio actual en Bolsa | 0,78 € por cada 1 € de activos |
| Valor medio a comienzos de 2026 | 0,85 € por cada 1 € de activos |
| Valor aproximado a comienzos de 2025 | 1 € por cada 1 € de activos |
El descuento frente al valor liquidativo se ha ampliado en el último año y refleja el deterioro de la confianza inversora
Los grandes fondos cotizan con fuertes descuentos
La corrección afecta a la mayoría de los mayores vehículos de crédito privado del mercado estadounidense.
Según datos de Raymond James citados por Reuters, FS KKR Capital cotiza en torno a 0,51 euros por cada euro de activos declarados, mientras que Blue Owl Technology Finance lo hace cerca de 0,68 euros por cada euro de activos declarados.
En otros casos el descuento es aún mayor. Prospect Capital cotiza alrededor de 0,44 euros por cada euro de activos declarados, mientras que Carlyle Secured Lending se mueve en torno a 0,68 euros por cada euro de activos declarados.
Incluso los fondos considerados más sólidos muestran descuentos. Blackstone Secured Lending Fund cotiza cerca de 0,88 euros por cada euro de activos declarados, mientras que la mayor BDC del mercado, gestionada por Ares Management y con un tamaño aproximado de 28.520 millones de euros, cotiza alrededor de 0,94 euros por cada euro de activos declarados, según Reuters.
| Fondo de crédito privado | Cotización frente al valor de activos |
|---|---|
| FS KKR Capital | 0,51 € por cada 1 € de activos |
| Blue Owl Technology Finance | 0,68 € por cada 1 € de activos |
| Prospect Capital | 0,44 € por cada 1 € de activos |
| Carlyle Secured Lending | 0,68 € por cada 1 € de activos |
| Blackstone Secured Lending Fund | 0,88 € por cada 1 € de activos |
| BDC gestionada por Ares | 0,94 € por cada 1 € de activos |
El ajuste afecta a casi todos los grandes fondos del sector, incluso a los considerados más sólidos
Varias gestoras empiezan a limitar retiradas de capital
Las alertas sobre el sector se han multiplicado en los últimos días. BlackRock reconoció recientemente que está limitando los retiros en uno de sus fondos de crédito privado, mientras que Bloomberg informó de medidas similares en productos vinculados a JP Morgan.
En la madrugada de este jueves, Morgan Stanley anunció que también ha restringido reembolsos en su fondo North Haven Private Income Fund, después de recibir solicitudes de retirada equivalentes al 11% del capital del vehículo.
La gestora solo pudo atender aproximadamente el 45,8% de las peticiones, mientras que el resto ha quedado bloqueado temporalmente. Este tipo de limitaciones no se debe necesariamente a problemas financieros de la gestora, sino a normas habituales del sector que limitan los reembolsos cuando superan el 5% del patrimonio del fondo, con el objetivo de evitar episodios de estrés de liquidez.
El auge del crédito privado tras los tipos bajos
Las tensiones actuales tienen su origen en el fuerte crecimiento del sector durante los años de tipos de interés muy bajos, especialmente entre 2021 y 2022.
En ese periodo, numerosos inversores minoristas entraron masivamente en estos vehículos, atraídos por la rentabilidad de los préstamos corporativos fuera del circuito bancario.
Sin embargo, el modelo tiene una característica clave: los fondos de crédito privado suelen invertir en activos poco líquidos, lo que encaja mal con una base creciente de inversores particulares que pueden retirar su dinero con rapidez en momentos de incertidumbre.
El auge del crédito privado entre inversores minoristas ha aumentado la vulnerabilidad del sector ante episodios de pánico financiero
El impacto de la inteligencia artificial en empresas financiadas
Parte del nerviosismo reciente comenzó en el segmento del software, uno de los sectores más financiados por estos fondos.
Las caídas en empresas tecnológicas se intensificaron cuando empezó a extenderse la percepción de que la inteligencia artificial podría alterar profundamente el modelo de negocio de muchas compañías de software.
Ese temor provocó ventas masivas en fondos vinculados a este sector, como algunos gestionados por Blue Owl Capital, lo que posteriormente extendió el nerviosismo a todo el mercado del crédito no bancario.
Riesgos ocultos y preocupación de los reguladores
Los expertos advierten de que los préstamos vinculados a fondos no bancarios pueden implicar riesgos adicionales frente al crédito tradicional.
Casos recientes han puesto de manifiesto posibles problemas de transparencia. Uno de los más citados es el de First Brands, acusado de fraude tras descubrirse un volumen de deuda muy superior al inicialmente estimado, en parte debido a operaciones de financiación como el factoring, que compromete ingresos futuros pero no siempre aparece claramente reflejado en el balance.
También han surgido casos de estructuras financieras complejas mediante vehículos intermedios, que pueden ocultar deuda real o repartir riesgos entre diferentes fondos.
Los casos recientes han puesto de manifiesto que la estructura de algunos préstamos puede ocultar niveles de deuda mayores de lo que reflejan los balances
El FMI advierte sobre riesgos para la estabilidad financiera
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido recientemente de que el crecimiento del crédito privado podría amplificar los riesgos para la estabilidad financiera global.
Según el organismo, el sector ya supera los 2,02 billones de euros y sigue creciendo a medida que la banca tradicional no cubre toda la demanda de financiación del mercado.
La Reserva Federal estima además que aproximadamente 35% del crédito en circulación en Estados Unidos ya procede de fondos o instituciones financieras no bancarias.
Los impagos podrían duplicarse en los próximos años
El aumento del riesgo también ha sido señalado por Partners Group. En una entrevista con el Financial Times, su presidente, Steffen Meister, advirtió de que las tasas de impago en el crédito privado podrían duplicarse en los próximos años.
Según el directivo, la expansión del sector se produjo en un entorno de impagos muy bajos, pero el contexto está cambiando. La irrupción de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial podría generar ganadores y perdedores entre las empresas financiadas.
El problema para el crédito es estructural: si una empresa tiene éxito, el prestamista solo gana los intereses, pero si fracasa puede perder todo el capital prestado.
Por ello, Meister considera que el modelo de negocio del crédito privado podría enfrentarse a una transformación profunda en los próximos años.





