Tal y como recuerda el informe, el concurso de acreedores es “un procedimiento judicial previsto para gestionar y administrar el patrimonio de una empresa que no puede hacer frente a sus deudas”. “Con él se pretende que el mayor número posible de acreedores cobren sus créditos, así como asegurar la continuidad de la empresa”, remarca.
En el conjunto de 2025, las insolvencias predominan en el comercio (24% del total) y en los sectores de construcción e inmobiliario (19%). Solo estos tres copan el 43% de los concursos de acreedores. A continuación están la industria manufacturera (14%) y los servicios a empresa y la hostelería (11%).

Con respecto a 2024, los mayores incrementos se registran en los subsectores de industria extractiva (150%), industria manufacturera textil (65%), energía (56%), sanidad (43%) y materiales de construcción (37%).
La concursalidad registra las mayores mejorías en los subsectores de consumo duradero (-27%), automoción (-25%), industria automotriz (-24%) e industria de electrónica y TIC (-21%).
Situación por CCAA
La concursalidad empresarial se concentra en Cataluña (26% del total), Madrid (22%), la Comunidad Valenciana (13%) y Andalucía (11%). Por su parte, los mayores crecimientos en el conjunto de 2025 con respecto al año anterior se han registrado en Baleares (29%), La Rioja (22%), Murcia (17%) y Extremadura (16%).
La concursalidad registra las mayores mejorías en Melilla (-75%), Cantabria (-28%) y Asturias (-12%).
Respecto al tamaño, el incremento de la concursalidad ha crecido un 10% entre la pequeña empresa. Por antigüedad, las tasas más elevadas de crecimiento se sitúan entre las empresas de más de 25 años (9,2%).






