Los bonos corporativos, ¿al margen del ‘tapering’ de Draghi?

Mario Draghi, presidente del BCE
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La próxima semana todos los ojos de los mercados se dirigirán a la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), en la que se espera que finalmente los hombres de Mario Draghi den los primeros pasos para una retirada gradual de la QE. A falta de que se concreten las medidas y en plena avalancha de rumores, los analistas creen que los bonos corporativos podrían ser los grandes beneficiados.

En su reunión de septiembre, Draghi anticipó que en octubre se conocerían la mayor parte de las medidas puestas en marcha, y desde entonces el mercado ha sido un hervidero de rumores aunque a día de hoy existe algo cercano a un consenso en torno a que las compras de bonos se reducirán a la mitad –de los 60.000 millones anuales actuales a 30.000 millones- pero se extenderán durante un período de nueve meses.

“Hay un buen equilibrio entre el volumen y la duración de QE, el primero apoya principalmente los técnicos, el segundo principalmente mantiene suprimida la volatilidad de los tipos y, por lo tanto, respalda el apetito a tomar riesgos. Creemos que este último es clave para los activos de renta fija”, señalan los analistas de Bank of America Merrill Lynch en un informe.

Estos expertos se unen a la creencia de que el BCE reducirá las compras de bonos a 30.000 millones por un período de nueve meses, y que el banco central adoptará una mayor orientación hacia adelante, dejando claro, por ejemplo, que las reinversiones continuarán al menos hasta que “la normalización de las tasas de política esté en el buen camino”, y ayudando de este modo a reducir la volatilidad.

Los bonos corporativos también podrían verse apoyados por la relativa escasez de bonos gubernamentales de alta calidad disponibles para el BCE. El banco central se ve limitado por la ‘clave de capital’, según la cual debe comprar títulos en proporción a las contribuciones de los países a su capital.

En ese sentido, una forma de reducir las compras del BCE sin crear demasiada volatilidad en los mercados de renta fija podría pasar por reducir las compras de deuda soberana al tiempo que mantener las de bonos corporativos.

Este movimiento “permitiría que las compras de bonos corporativos continuasen cerca de los niveles actuales durante algún tiempo”, señala Michal Jezek, estratega de Deutsche Bank, a Nasdaq.com.

Los datos del BCE muestran que la institución compró aproximadamente 8.000 millones de euros en bonos corporativos durante agosto, situando sus tenencias totales en 114.600 millones. La cifra es insignificante si se compara con los 1,7 billones de euros en bonos soberanos en su balance.

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