Los analistas temen un “efecto dominó” en el tejido empresarial por los precios de la energía

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Las esperanzas de una rápida recuperación y normalización económica una vez dejado atrás lo peor de la pandemia se han esfumado. La crisis de la energía en la que se ha visto sumida Europa por los altos precios del gas y la electricidad se está empezando a dejar notar en la industria, según advierten los analistas, que se hacen eco de que ya se están viendo algunos cierres de fábricas “anecdóticos”.

“El contexto macroeconómico no es tan claro como en la primera mitad del año”, explica Chris Iggo, CIO Core Investments  de AXA Investment Managers. En general el experto percibe “menos confianza entre los inversores sobre las perspectivas macroeconómicas a corto plazo y menos confianza en los responsables políticos”.

“Los indicadores de sentimiento del inversor apuntan hacia abajo. Me preocupa que el sentimiento pueda empeorar”, añade Iggo, que concluye que aún “todo está muy lejos de una rápida recuperación”.

“En los últimos dos trimestres, hemos pasado de contar las vacunas, a contar los cargueros que esperan atracar en los puertos, y ahora a observar las temperaturas, las previsiones meteorológicas y la velocidad del viento”, resume Geraldine Sundstrom, gestora de Carteras y Asignación de Activos de Pimco. Por ello, “las esperanzas de un rápido auge de la reapertura, seguido de un periodo de rápida normalización en el segundo semestre de 2021, prácticamente han muerto”.

La crisis energética, que atenaza sobre todo a China y Europa, tendrá “amplios” impactos, de acuerdo con la experta de Pimco. “Algunos hogares europeos verán un gran aumento en las facturas de los servicios públicos, un marcado golpe a la renta disponible, y el sentimiento podría tambalearse”.

En Europa los precios al por mayor de la energía están provocando “el cierre anecdótico de fábricas” recuerda, mientras que “los productores de fertilizantes y aluminio y los invernaderos de los Países Bajos ya se están quedando a oscuras, y es probable que se produzcan efectos dominó en otras industrias”. En general, “podríamos ver una nueva escasez en los próximos meses, pero probablemente de una naturaleza diferente a la que hemos experimentado hasta ahora” con los problemas en la cadena de suministros, advierte Sundstrom, a pesar de la “auténtica lucha por conseguir más energía”.

Temporada de resultados

Según coincide Iggo, “la mayor amenaza para los mercados proviene de las interrupciones del lado de la oferta y su impacto en el crecimiento y los beneficios a corto plazo”. De hecho, ante el inicio de la temporada de presentación de resultados, avisa de que “hay un riesgo de que los ingresos y los beneficios se ajusten a la baja”. Asimismo, “la volatilidad es mayor y se prevé que siga siendo así”, concluye el analista de AXA.

“Sin duda, la próxima temporada de resultados, que ha comenzado esta semana en EEUU, será objeto de un intenso escrutinio para conocer el poder de los precios, los márgenes y las pistas sobre la situación de la escasez, así como las presiones salariales”, aporta Sundstrom. “Varias grandes multinacionales ya han emitido advertencias sobre recortes de producción y han rebajado sus perspectivas para el tercer trimestre debido a la escasez de mano de obra y de la cadena de suministro”.

Por último, “desde el punto de vista macroeconómico, los datos sobre la inflación suscitarán sin duda un nuevo interés y harán sudar a los bancos centrales”.