Lluvia de dividendos en la banca: los pagos podrían multiplicarse por cuatro en los próximos tres años

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Durante buena parte de la pandemia los bancos europeos han tenido ‘vetada’ la distribución de dividendos entre sus accionistas, ante el celo de los reguladores para que no se descapitalizaran en plena crisis económica. Pero no hay acción sin reacción: una vez confirmada la recuperación, los analistas de BofA Global Research esperan que los pagos se cuadrupliquen en los próximos tres años hasta una cifra de nada menos que 186.000 millones de euros.

“Confiamos en un ‘wall of money’ de 186.000 millones de euros hasta 2023”, señalan los expertos del banco de inversión estadounidense en un informe sobre la banca europea, incluyendo en sus cálculos tanto pagos de dividendos como recompras de acciones. “Esto es más del cuádruple que en los últimos tres años y comienza con 20.000 millones de euros a finales de año”, apuntan.

“Nos encontramos con el escepticismo de que los bancos paguen, pero nuestras expectativas de distribución adicional para 2021 ni siquiera alcanzan los 33.000 millones de euros de dividendos de 2019-20 ‘diferidos’”, es decir, los que se dejaron de pagar durante la pandemia por el veto del Banco Central Europeo (BCE). “Con el fuerte impulso positivo de los beneficios bancarios, el crecimiento de los dividendos sólo representa una vuelta a un reparto normal del 50%”, considera BofA Global Research.

Los supervisores europeos han establecido “históricamente”, pero también “recientemente”, recuerdan los autores, “cómo los bancos con un excedente de capital respecto a sus expectativas, que también son generadores de capital en el negocio en curso, son libres de decidir sus propias distribuciones”. Por ello, “los bancos que esperamos que paguen grandes cantidades son también los que cuentan con sólidos colchones y una mayor rentabilidad”.

No obstante, los analistas del banco de inversión estadounidense reconocen que los reguladores del viejo continente “siguen preocupados por los deterioros” de las carteras de crédito. “Van por detrás de la curva, ya que la mayoría de las moratorias han expirado y los gobiernos han compartido la carga de las exposiciones empresariales en dificultades”, señalan. “Si se mantienen las tendencias económicas favorables, las pérdidas de préstamos representan un riesgo adicional al alza para los beneficios y los pagos”.

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