Los argentinos han comenzado a adquirir dólares por el temor de que tras las elecciones, que se celebran el próximo domingo 28 de junio, el valor del peso argentino comience a caer ante el estancamiento de la economía y la fuga de capitales que acecha al país. Los depósitos privados bancarios en dólares se han disparado en Argentina en unos 5.000 millones de pesos (1.300 millones de dólares), lo que supone un 26% entre los meses de marzo y mayo, lo que supone el doble de la cantidad que se registró en los tres meses anteriores, según datos del banco central.
Este temor de los argentinos se produce por los datos poco esperanzadores de la economía del país y por la fuga de capitales en el sector privado, que en 2008 habría alcanzado la cifra de 14.000 millones de euros, lo que igualaría el volumen registrado durante los meses previos a la instauración del terrible ‘corralito’ internacional.
Algunos economistas de la América Latina han asegurado que hay mucha fuga de capitales en el sector privado y una alta inflación en Argentina, que produce la necesidad de depreciar la moneda local para mantener la competitividad. Además, han afirmado que por la especulación que se vive en la economía del país es más que evidente que se podría producir un movimiento en la moneda después de las elecciones.
El Instituto de Estadísticas Nacional ha informado que la tasa de inflación anual de Argentina ha descendido hasta el punto de alcanzar su valor más bajo en cinco años, al 5’5%.
Mientras, el ex presidente argentino Nestor Kirchner, que busca ganar las elecciones en el país, ha asegurado que el Gobierno de Cristina Fernández no devaluará la moneda local, ante los incesantes rumores que apuntan a esta posibilidad.
El peso ha caído un 8,6% frente al dólar este año, convirtiéndose así en la divisa que ha experimentado peor comportamiento en el mercado latinoamericano. Según los expertos consultados por Bloomberg la divisa podría caer otro 10% para finales de año.







