Las sentencias judiciales contra el sector financiero encienden las alarmas del Banco de España

Banco de España
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Las últimas sentencias judiciales contra el sector bancario, especialmente la del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre las cláusulas suelo, pone de relieve el “aumento de la importancia del riesgo legal para los bancos españoles”, según considera el Banco de España en su último ‘Informe de Estabilidad Financiera’, publicado hoy.

“Un riesgo adicional sobre la cuenta de pérdidas y ganancias de las entidades lo constituyen las diferentes sentencias judiciales que se han traducido en un aumento de los costes legales incurridos por los bancos”, detalla la institución que dirige Luis María Linde. Asimismo, “las diversas sentencias que se han producido sobre las cláusulas suelo han motivado por parte de las entidades la decisión de dejar de aplicarlas o la constitución de provisiones para cubrir las contingencias que en cada caso podrían producirse”.

En particular, la sentencia del TJUE sobre la anulación de la limitación de la retroactividad ha obligado a las entidades a realizar unas provisiones adicionales de unos 1.900 millones de euros en la cuenta de resultados de 2016.

Este importe, “calculado por las entidades basándose en su experiencia de reclamaciones de los clientes y en el grado de transparencia de sus cláusulas suelo, y que ha sido revisado por sus auditores externos, es una manifestación del impacto que tiene el riesgo legal en la rentabilidad de los bancos y, por tanto, en la necesidad de su adecuado control, gestión y cobertura”.

El Banco de España advierte de que la banca tardará “cierto tiempo” en digerir el ladrillo

El sector bancario español todavía tardará “cierto tiempo” en digerir el ladrillo que lastra sus balances, según consta también en el informe del Banco de España, que no obstante pone en valor el “saneamiento progresivo” llevado a cabo por las entidades.

Uno de los factores detrás de la última crisis del sistema bancario español fue el “crecimiento excesivo” del crédito al sector de construcción y promoción inmobiliaria, señala el supervisor bancario, que considera que “el desapalancamiento y saneamiento progresivo experimentado por el sector, junto con la recuperación económica, explican la mejora de la situación financiera de las entidades”. Sin embargo, “el stock de crédito del sector inmobiliario es todavía elevado y es de prever que tarde aún cierto tiempo en normalizarse definitivamente”, advierte la institución que dirige Luis María Linde.

En los últimos cinco años, el descenso del crédito destinado a actividades de construcción e inmobiliarias ha sido significativo. En términos absolutos, el saldo vivo del crédito para este tipo de actividades se ha reducido unos 220.000 millones de euros, lo que supone una reducción de casi el 60%, desde los 376.000 millones de finales de 2011 a los 157.000 millones a diciembre de 2016.

Una parte de este descenso -unos 75.000 millones de euros- se debió a los traspasos de créditos a la Sareb, explica el Banco de España, pero, aun sin tener en cuenta esos traspasos, la tendencia de desapalancamiento del sector “es notable”.

En términos relativos, el descenso también es significativo, concretamente de 9,5 puntos porcentuales. Así, el crédito a construcción y promoción representaba el 22,5% del crédito total al sector privado residente (empresas y hogares) a finales de 2011, y a finales de 2016 este porcentaje se situaba en el 13%.

La ratio de dudosos en este sector creció de manera notable hasta 2013 (alcanzando niveles superiores al 37%), y se mantuvo en esos niveles tan elevados hasta finales de 2014, momento a partir del cual empezó a bajar, hasta el 26,5% de diciembre de 2016. En términos absolutos, los créditos dudosos del sector se situaban en 41.600 millones de euros.