Las cuatro razones que esgrime el PSOE para abstenerse en la votación del CETA

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE
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La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha elaborado un documento de seis páginas donde detalla su postura sobre la globalización y los tratados internacionales que atañen a diversos actores políticos. Ante la inminente votación del CETA en el Congreso de los Diputados, el PSOE ha ratificado a través del documento su abstención “razonada”.

Abstención razonada en doble sentido. Esa es, concretamente, la generalización que hace el PSOE sobre su postura respecto al CETA. Por un lado, asegura que lo hará (la abstención) por diversas objeciones con el tratado UE-Canadá, pero por otro quiere dejar constancia que “estamos a favor del multilateralismo, la apertura, el estrechamiento de los lazos comerciales con otras regiones del mundo y, en particular, con Canadá”.

Sin embargo, hay cuatro cuestiones del CETA que le inquietan soberanamente al Partido Socialista.

Las objeciones del PSOE al CETA

1. “El modo de resolución de disputas, la “Investors Court System” es un sistema semipúblico al que tendrán acceso desigual las instituciones y los ciudadanos europeos (o canadienses) frente a las grandes empresas y los grandes inversores extranjeros” (sin olvidar que, debido al NAFTA, las empresas estadounidenses podrán concurrir también a través de Canadá).

“Por supuesto, el CETA reconoce a los Estados (sea Canadá o la UE y sus estados miembros) el derecho a regular. Pero recoge uno de los aspectos más problemáticos del derecho de inversiones: el derecho a compensar a los inversores y empresas extranjeras cuando una regulación pública cambia, y puede potencialmente perjudicarles en el futuro”, señala el PSOE.

2. El segundo aspecto en el contenido del CETA que suscita una “objeción razonable” al PSOE es el manifiesto “desequilibrio” que existe entre las provisiones y salvaguardias que se establecen para proteger los intereses de los inversores frente a la protección de los derechos laborales o medioambientales.

Respecto a sus disposiciones medioambientales, “aunque el CETA contiene un texto alentador en este terreno, vuelve a no proteger el medio ambiente, ni a asegurar la sostenibilidad en Canadá y la UE”.

3. “Junto a estos dos aspectos fundamentales en los que vemos objeciones y nos gustaría verlos resueltos en la redacción del CETA, hay otros aspectos que tampoco son aceptables, en concreto el secretismo con el que se ha llevado adelante el desarrollo del tratado”, detalla el PSOE.

4. Por último, para estos acuerdos de “nueva generación” el PSOE vería indicado “la inclusión de otros aspectos que son más que deseables, como el establecimiento de mecanismos de compensación para corregir los efectos sociales potenciales adversos o la lucha conjunta contra el cambio climático. Por estas razones los socialistas españoles consideramos que no estamos mandatados por el Congreso del PSOE para ratificar el CETA”.

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