“La industria sitúa la previsión al alza de los viajeros en el 3,6% anual para este quinquenio, alcanzado los 401 millones de pasajeros en 2031, frente al 1,3% estimado por el gestor”, destaca ALA en una nota, en la que cuestiona los augurios de Aena sobre el tráfico. “El WACC estimado por las aerolíneas”, continúan las aerolíneas, “estaría en un 6,35%, frente al 9% propuesto por Aena, muy por encima de cualquier sector regulado comparable en Europa, que se sitúan entre el 5% y el 8%”.
Ambas estimaciones propuestas por las aerolíneas “vienen avaladas por sendos estudios comisionados a las consultoras globales Steer y CEPA”, afirman, y “permitirían una bajada de tasas, manteniendo el plan inversor de Aena de casi 10.000 millones de euros para este quinquenio”.
En su opinión, con informes sobre la mesa, se podrían bajar un 4,9% anual las tarifas de los próximos cinco años.
“Infraestimación recurrente” del tráfico de pasajeros
“Tanto en el DORA I, como en el DORA II, se ha infraestimado el tráfico aéreo, lo que ha provocado que las tarifas aeroportuarias hayan sido más altas de lo que hubiesen sido en el caso de haber tenido unas proyecciones más ajustadas”. Para las aerolíneas las estimaciones “deben ser lo más precisas posibles pues no pueden corregirse durante el período quinquenal”.
En el periodo 2017-2025, “si excluimos los dos años de la pandemia”, el tráfico real de pasajeros “ha sido de media un 15,3% más alto que las previsiones que establecían el DORA I y el DORA II” y “solo en 2025, la diferencia entre tráfico estimado y real alcanzó el 17,3%”.
Este “desfase”, sostiene las compañías, ha provocado que Aena haya obtenido un “exceso de retorno regulatorio de 1.300 millones entre 2017-2025, que las aerolíneas y los pasajeros han pagado de más”.
“Resultado de esta subestimación del tráfico, si cogemos el último año del que hay datos reales publicados por la CNMC, el retorno regulado de Aena en 2024 ha sido del 10,2%, cuatro puntos por encima de su retorno esperado, que estaba establecido en un WACC del 6,02%, lo que significa que se han pagado casi 400 millones de más solamente ese año”, defienden.
Desde la asociación de aerolíneas piden a Competencia, “como autoridad supervisora independiente”, y a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), “que es la institución finalmente responsable de elaborar el DORA III y someterlo a aprobación por parte del Consejo de Ministros”, que tengan en cuenta la experiencia de los dos últimos quinquenios para “evitar que vuelva a suceder esta situación”.






