Durante un debate en el Parlamento Europeo, Lagarde defendió que reducir esta brecha entre inflación real y percibida puede beneficiar de forma significativa a la economía de la zona del euro.
Antes de abordar los datos concretos, la responsable del BCE puso el foco en la importancia de la confianza pública en la política monetaria y en cómo las percepciones influyen directamente en las decisiones económicas.
El BCE sitúa la inflación en el 1,7% en enero, pero reconoce que los hogares perciben subidas de precios superiores a las oficiales
La brecha entre inflación medida y percibida
Lagarde explicó que, según las encuestas de expectativas de los consumidores que el BCE realiza desde abril de 2020, la inflación percibida en la eurozona ha sido, de media, 1,2 puntos porcentuales superior a la tasa oficial medida.
Aunque ambas variables tienden a evolucionar en la misma dirección, las percepciones suelen situarse por encima de los registros estadísticos. La presidenta del BCE calificó esta diferencia como una “regularidad histórica mundial”, no exclusiva de la eurozona.
| Indicador | Último dato disponible | Referencia temporal |
|---|---|---|
| Inflación general | 1,7% | Enero 2026 |
| Inflación máxima reciente | 10,6% | Octubre 2022 |
| Inflación subyacente | 2,2% | Enero 2026 |
| Diferencia media percibida | +1,2 puntos | Media histórica reciente |
La inflación llegó al 10,6% en octubre de 2022 y ahora fluctúa en torno al 2%, según el BCE
La inflación alcanzó un máximo del 10,6% en octubre de 2022, y desde entonces ha descendido hasta niveles cercanos al objetivo del 2%, manteniéndose en torno a esa cifra durante la segunda mitad del pasado año.
Impacto en consumo, salarios y confianza
Lagarde subrayó que las percepciones inflacionistas influyen en las decisiones de gasto y ahorro, en las demandas salariales y en la confianza en las instituciones. “La confianza es un bien valioso por sí mismo, pero también ayuda a anclar las expectativas de inflación”, afirmó.
La presidenta del BCE apuntó que los consumidores tienden a percibir con mayor intensidad las subidas de precios que las bajadas, y que factores como la incertidumbre geopolítica y comercial prolongan esa sensación en el tiempo.
Los alimentos y la energía influyen más en la percepción de inflación que otros componentes del índice general
Además, recordó que los productos de compra frecuente, como los alimentos y el combustible, tienen un peso mayor en la percepción ciudadana. Los precios de los alimentos han crecido por encima del Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) desde 2022 y, aunque se prevé que moderen su avance, podrían situarse ligeramente por encima del 2% a finales de 2026.
Inflación subyacente y salarios reales
En su intervención, Lagarde señaló que las presiones inflacionistas subyacentes continúan moderándose. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, se redujo al 2,2% en enero, frente al 2,3% de diciembre.
Este descenso comienza a reflejarse en el mercado laboral. Según explicó, con una inflación inferior al crecimiento de los salarios nominales, los salarios reales han superado, de media, los niveles observados en 2019.
La economía de la eurozona creció un 1,5% en 2025, impulsada principalmente por la demanda interna y los servicios
Crecimiento económico y comercio exterior
En cuanto a la evolución económica, la presidenta del BCE indicó que la eurozona creció un 0,3% en el cuarto trimestre del año pasado y un 1,5% en el conjunto de 2025, impulsada principalmente por la demanda interna.
El sector servicios, especialmente las actividades de información y comunicación, lideró el avance, mientras que la industria manufacturera mostró mayor debilidad en un contexto marcado por aranceles y tensiones geopolíticas. El comercio exterior, según Lagarde, sigue teniendo un impacto negativo sobre el crecimiento.
Durante la sesión, Lagarde evitó pronunciarse sobre las especulaciones relativas a una posible salida anticipada antes de que concluya su mandato en octubre de 2027.







