La vivienda vale ahora lo que hace 15 años aunque se vende un 30% menos

Sociedad de Tasación ve probable que haya un estancamiento o ralentización del crecimiento de precios en Madrid y Barcelona.

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Doce años después del estallido de la burbuja inmobiliaria, el mercado aún no ha digerido en su totalidad la crisis. Éste sigue siendo uno de los principales retos a los que se enfrenta este año el sector, según apunta Sociedad de Tasación, que recuerda que aún estamos pendientes de si los fondos y la Sareb lograrán dar salida a sus activos. Estos expertos avisan de que los desequilibrios del ciclo inmobiliario y los retos del acceso a la vivienda han generado una espiral contractiva: con un millón más de ocupados en España que en 2004, el mercado es sin embargo ahora un 30 % menor en número de transacciones y un 70 % menor en número de hipotecas que en ese año, siendo los precios en vivienda nueva a nivel nacional prácticamente idénticos a los de 2004.

Aunque el ciclo del mercado inmobiliario es asimétrico en España, algo inédito hasta ahora. En algunos distritos de Madrid y Barcelona los precios de la vivienda nueva han alcanzado máximos históricos, superiores incluso a los del pico del boom. “Ambas ciudades han adelantado su ciclo inmobiliario en tres o cuatro años con respecto al resto de los grandes municipios, por lo que es probable un estancamiento o ralentización del crecimiento de las dos ciudades en relación con el resto de España, que se encuentra en una fase diferente del ciclo”, apunta Sociedad de Tasación.

Los precios de vivienda nueva crecerán un 3,2% en España este año, «debido en parte a la ralentización del crecimiento de las principales ciudades que han actuado como motores hasta la fecha», según Sociedad de Tasación. Para la tasadora, el acceso a la vivienda en España es el principal desafío del sector, según una recopilación que ha realizado sobre los retos del sector inmobiliario para este año.

En esta línea, ha afirmado que los bajos salarios de los jóvenes, la desaceleración en la creación de empleo y la Ley de Crédito Hipotecario, que arroja dudas sobre su capacidad real de promover la financiación hipotecaria, constituyen el primer reto para el mercado este año.

Por otro lado, también asegura que habrá que atender al descenso de la confianza, que se ve reflejado en el descenso del volumen de tarjetas, préstamos al consumo, matriculaciones de vehículos y el aumento de la morosidad desde verano.

Al mismo tiempo, ha afirmado que todavía es una incógnita el impacto que tendrán el real decreto recientemente aprobado en Cataluña de medidas urgentes con el que se pretende contener los precios de la vivienda y el hecho de que Madrid no vaya a aplicar el acuerdo entre PSOE y Podemos en materia inmobiliaria.

Asimismo, ha resaltado que el exceso de liquidez y los bajos tipos de interés incrementan los riesgos de burbujas sectoriales. “La próxima burbuja no será inmobiliaria ni de financiación hipotecaria, sino quizás más parecida a la de las ‘puntocom’ de principios del año 2000”, ha añadido, tras recordar que el crecimiento y el comercio mundial se han situado en 2019 en “el punto de mira”.

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