La vivienda en la costa española ya sufre los efectos del Brexit

Vivienda en constuccion
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Aunque el Gobierno británico activará el Brexit -la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE)- el próximo 29 de marzo, sus efectos son ya muy evidentes en el mercado inmobiliario español dado el enorme peso que tiene la demanda británica en el mercado residencial de nuestro país, especialmente en la costa.

Según el último informe del Colegio de Registradores, correspondiente al cuarto trimestre de 2016, los británicos se mantuvieron como el colectivo de extranjeros que más viviendas adquirió en España, acaparando el 16,40% de las 12.700 compraventas por parte de extranjeros que se realizaron en dicho periodo. Sin embargo, la evolución de las transacciones da una señal de alarma debido a que la demanda británica camina claramente a la baja como demuestran los cuatro trimestres consecutivos de caída que se registraron durante el ejercicio pasado desde el 23,95% del cuarto trimestre de 2015, es decir 7,5 puntos menos. Y los registradores de la propiedad tienen claro que “en principio el único motivo aparentemente claro es la devaluación de la libra con relación al euro, aunque pueden existir otros tales como la incertidumbre actual sobre el futuro de la asistencia sanitaria en España tras el Brexit”.

Alexander Vaughan, socio fundador de Lucas Fox International Properties, inmobiliaria especializada en pisos de lujo, recalca que “el Brexit ha sido el causante de los dos factores que han provocado la disminución de la demanda de los compradores británicos” y aclara que la razón principal es el tipo de cambio de la libra esterlina frente al euro, ya que “la debilidad de la libra ha hecho que sea mucho más caro para los compradores británicos adquirir una propiedad en España”. Y añade que “la segunda razón es la incertidumbre que rodea a la posible libertad de circulación de los ciudadanos británicos en Europa tras el Brexit y, por tanto, esto está provocando que algunos potenciales compradores británicos se echen atrás en su decisión de compra en España ante la posibilidad de que el tiempo que permanezcan en el país pueda ser limitado”.

Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria, considera que además del Brexit y de la debilidad de la libra hay otro motivo para que los británicos estén dejando de comprar en nuestro país: “Ya no es tan barato comprar en España y el mercado de segunda residencia es más sensible a las subidas de precios ya que no es de primer necesidad y por tanto no se regula con el alquiler como pasa con la demanda no vacacional”.

Este experto hace notar que en los precios que eran “escandalosamente baratos” hasta principios de 2015 han empezado a subir puesto en algunas zonas como la Costa del Sol, en las que la oferta a precio razonable ya se ha acabado “por lo que en la actualidad no se encuentran chollos”, poniendo como ejemplo la situación de Marbella, donde los precios han subido en torno a un 20%.

Además, el representante de Alfa Inmobiliaria aporta otro posible factor que se unirán al Brexit y al cambio libra/euro y que estarían detrás del frenazo que han dado los compradores británicos: “El futuro de la Unión Europea, y concretamente de la Eurozona con el debate abierto sobre una integración europea a dos velocidades, recordando que “el dinero es muy cobarde” y “en un época de inestabilidad importante si tienes ahorros no te metes en camisa de once varas comprando un inmueble en otro país”.

Respecto a las zonas donde más se están notando los efectos del Brexit, Alexander Vaughan asegura que el mayor impacto lo ha sufrido en el mercado de la Costa del Sol, “donde antes del Brexit los británicos eran la nacionalidad de compradores más fuerte”, aunque precisa que “este impacto también se ha hecho sentir en la Costa Blanca, Islas Canarias, la Costa Brava y Baleares, pero de una forma más leve debido a su mayor diversificación de compradores”.

De momento, la agencia Lucas Fox no ha detectado una disminución de los precios por parte de los promotores inmobiliarios como consecuencia de la caída de la demanda de los compradores británicos. “Sin embargo, sí ha habido un impacto en el tiempo que se tarda en vender las propiedades situadas en el rango de precio de los 500.000€ en las zonas afectadas”, reconoce Vaughan.

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