La Unión Progresista de Fiscales exige la salida de Moix de Anticorrupción

Manuel Moix junto a Ignacio González
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La Unión Progresista de Fiscales ha querido salir al paso tras las dudas que sobrevuelan a la Fiscalía desde que se lanzó la ‘Operación Lezo’ y, sobre todo, que afectan al fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, tras las últimas grabaciones. A través de un largo y duro comunicado, la organización ha exigido al fiscal general del Estado, José Manuel Maza, que “proponga al Gobierno que remueva o cese” a Moix tras demostrar “su falta de idoneidad para dirigir un colectivo profesional como es la Fiscalía contra la Corrupción y el Crimen Organizado”.

Los últimos hechos no han pasado desapercibidos para la Unión Progresista de Fiscales. El relato que ha realizado la organización deja un malestar ante la “pobre respuesta” que han dado los altos cargos de la carrera tras las últimas informaciones. Y es que “simplemente” denunciar la “existencia de filtraciones” e intentar poner “fin a las mismas” no es el único camino que debería seguir la Fiscalía: “Es algo de mucho mayor calado”

“Nos hallamos ante un cuestionamiento de la motivación de los nombramientos habidos en los más altos cargos de nuestra carrera, así como del funcionamiento de una de las piezas claves de nuestra institución como es la Fiscalía Anticorrupción, está en juego un correcto entendimiento del principio de jerarquía del Ministerio Fiscal y, en definitiva, se está poniendo en tela de juicio la autonomía de la institución. En esta situación no se puede mirar a otro lado y eludir la realidad del problema”, ha denunciado la Unión Progresista de Fiscales.

La asociación ha recordado que lo que puede estar calando en la sociedad es que se está ante una “Fiscalía plegada al servicio de intereses políticos o de los poderosos”. Algo que para la organización “no se corresponde con la realidad” gracias a la labor de unos “magníficos profesionales”. Sin embargo, los problemas dentro de la institución existen ya que los trabajadores han de ejercer “su función constitucional” con “pocos medios”.

Por ello, ese “clima de sospecha generalizada” demanda, según la Unión Progresista de Fiscales, una “acción inmediata, contundente y firme del Fiscal General del Estado”. Y para recuperar “la credibilidad perdida” la salida de Moix es un paso necesario. “Ahora ya no solo exigimos explicaciones, sino que demandamos decisiones, hechos y resoluciones que visualicen esa autonomía y ayuden a recuperar nuestra credibilidad perdida ante la ciudadanía”, han reprochado.

Aun así, la salida del fiscal Anticorrupción no es el único camino que debería tomar Maza, tal y como ha instado la Unión Progresista de Fiscales. Las supuestas grabaciones donde se oyen a implicados en el ‘caso Lezo’ intentando maniobrar para colocar a Moix al frente de esta institución -como al final se hizo- también debía ser objeto de acción por parte de la Fiscalía General del Estado: “Las incógnitas que deberán ser explicadas […] Ha fallado el antes, el durante y el después, sobre todo, en la inexistente política de comunicación de la Fiscalía General del Estado”.

De esta manera, el adiós de Moix se ha convertido en un requisito indispensable para la asociación progresista. Una reclamación al Ejecutivo de Rajoy que viene vinculada a la necesidad de “fortalecer la autonomía de nuestra institución, reivindicando en consecuencia una baremación de méritos y capacidad, motivación y transparencia para los nombramientos de libre designación”. Asimismo, la Unión Progresista de Fiscales ha dirigido la mirada hacia Maza: “No podemos sino reprobar la intervención hasta la fecha del Fiscal General del Estado, quien ha evidenciado no saber gestionar la compleja y delicada coyuntura en la que los acontecimientos le han colocado”.