La subida del sueldo de los funcionarios y de las pensiones elevará el déficit al 2,5%, según Scope

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La subida de un 2% en los sueldos de los funcionarios aprobada hoy por el Consejo de Ministros, unida a la subida del 0,9% de las pensiones aprobada hace una semana podrían elevar el déficit público de España en 2020 hasta el 2,5% del PIB, de acuerdo con los cálculos de Scope Ratings.

De acuerdo con esta agencia, el aumento de las pensiones del 0,9%, en línea con la inflación, tendrá un impacto presupuestario de alrededor de 1.400 millones de euros en 2020, mientras que el anunciado aumento de los salarios de los funcionarios públicos del 2% podría tener un impacto presupuestario de alrededor de 3.300 millones de euros.

“Es probable que la combinación de ambas medidas aumente el déficit presupuestario alrededor del 0,4% del PIB”, señala en un informe Alvise Lennkh, responsable de análisis soberano de Scope Ratings. Dado que esperamos que la economía se desacelere hasta alrededor del 1,7% este año desde el 2% en 2019, “a menos que se tomen medidas compensatorias por el lado de los ingresos es probable que el déficit se mantenga prácticamente sin cambios en los presupuestos de 2019 o ligeramente por debajo del mismo, en alrededor del 2,5% del PIB”.

Esta cifra es “notablemente superior” al déficit para 2020 comunicado en el proyecto de plan presupuestario del Gobierno, que se sitúa en torno al 1,7%, “y no digamos ya al objetivo original” de déficit del 1,1%, tal como se especifica en el Programa de Estabilidad de 2019.

La agencia se muestra crítica además con la promesa del Gobierno de derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral. “Observamos con preocupación el plan para volver a los acuerdos salariales con los sindicatos a nivel sectorial, en lugar de a nivel de empresa, y para llevar a cabo un nuevo aumento del salario mínimo hasta alrededor de 1.200 euros, que sería aproximadamente el 60% del salario medio mensual”. Este aumento se produciría tras un incremento del 22% de 735 euros a 900 euros (14 pagas al año) acordado en enero de 2019.

“Si se aplican estas medidas, es probable que se produzca una mayor rigidez del mercado laboral”, apunta Lennkh. A corto plazo, un salario mínimo más alto puede dar lugar a un impulso de la demanda interna, a través de un mayor consumo. Sin embargo, existe el riesgo de que, a medio plazo, estos importantes aumentos del salario mínimo no sean proporcionales a las ganancias de productividad de los trabajadores. “Dada la elevada tasa de desempleo estructural de España, que se sitúa en torno al 14%, vemos estas propuestas de política con preocupación”.