Tras un 2025 marcado por avances, tensiones y cuestionamientos, el próximo ejercicio exigirá a las compañías demostrar con datos y resultados el impacto real de sus compromisos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).
La evolución del contexto político internacional, la presión regulatoria europea y el auge de discursos críticos con la agenda ASG han acelerado un cambio de enfoque. La sostenibilidad ya no se mide por la existencia de planes o memorias, sino por su capacidad de influir en el negocio, la cadena de suministro y la confianza de los grupos de interés.
La sostenibilidad, bajo mayor escrutinio empresarial
Desde Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, su directora de Inteligencia y Operaciones, Clara Fontán, subraya que 2025 ha supuesto “un año de avance significativo” en la gestión de la sostenibilidad, pero también de tensiones que la han situado en el centro del debate empresarial.
Destaca el esfuerzo por integrar la sostenibilidad en la estrategia corporativa, así como los avances en comunicación y reporting vinculados a normativas como la CSRD o la SFDR.
La sostenibilidad pasa de ser un compromiso formal a un factor evaluado por resultados, coherencia y credibilidad
De cara a 2026, Fontán advierte de un entorno “marcado por la polarización política y social y por una elevada incertidumbre regulatoria”, en el que el reto será consolidar la sostenibilidad como eje transversal del negocio y demostrar su impacto real en la reputación y la creación de valor.
Competitividad, inversión y cadena de suministro
Para la directora ejecutiva de Pacto Mundial ONU España, Cristina Sánchez, 2025 ha estado condicionado por la incertidumbre regulatoria en Europa y el auge de discursos negacionistas en EEUU, pero anticipa que 2026 traerá una etapa de mayor estabilidad y maduración.
Sánchez sostiene que la sostenibilidad se asume ya como valor de competitividad empresarial, respaldada por cifras de inversión y oportunidades económicas.
| Indicador clave de sostenibilidad | Magnitud |
|---|---|
| Oportunidades económicas globales en soluciones sostenibles hasta 2030 | 10 billones de euros |
| Empleos potenciales asociados | 400 millones |
| Activos gestionados con inversión socialmente responsable en España | 43% del total |
La sostenibilidad se consolida como palanca financiera y condiciona el reporting y la cadena de suministro
Según explica, este enfoque tendrá un efecto directo en el reporting corporativo y se trasladará en cascada a la cadena de suministro, especialmente en un marco normativo cada vez más exigente. Además, destaca el papel de la inteligencia artificial como herramienta clave para impulsar la sostenibilidad y contribuir hasta al 24% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Pymes, regulación y vuelta a los fundamentales
Uno de los grandes retos será la adaptación de las pymes a las nuevas exigencias regulatorias. Sánchez señala que, aunque las grandes empresas están preparadas para alinearse con la CSRD y la CS3D, las pymes deberán reforzar sistemas de gestión, trazabilidad y reporting, sobre todo en la cadena de suministro.
Por su parte, el director de Desarrollo Corporativo de Forética, Jaime Silos, define 2025 como “una obra en tres actos: alarma, compás de espera y reafirmación”, marcada por el cuestionamiento inicial de la agenda de sostenibilidad y una posterior consolidación de compromisos empresariales.
En 2026, el foco empresarial se desplazará del cumplimiento normativo al impacto directo en el negocio
Silos prevé que 2026 no será “el año de la regulación”, sino el de la vuelta a los fundamentales, con una sostenibilidad proactiva orientada al negocio. Aunque anticipa una “desinflación normativa”, aclara que la infraestructura de gestión y reporte ya está instalada y seguirá desarrollándose.
Impacto social, talento y reto intergeneracional
Desde Fundación SERES, su directora general, Ana Sainz, considera que 2025 ha sido un año decisivo para reforzar la estrategia social de las empresas como palanca de competitividad y resiliencia.
Entre los retos de 2026, destaca el desafío intergeneracional, que plantea oportunidades para innovar, diseñar soluciones inclusivas y fortalecer la relación con empleados, clientes y comunidades.
| Ejes sociales clave para 2026 | Enfoque |
|---|---|
| Reto intergeneracional | Empleabilidad, formación y nueva longevidad |
| Impacto social | Medición y gestión estratégica |
| Talento | Prioridad en órganos de dirección |
| Alianzas | Colaboración público-privada |
Sainz subraya que la medición del impacto social deja de ser solo una exigencia regulatoria para convertirse en una herramienta de gestión estratégica, en un contexto donde el talento y el liderazgo empresarial resultan determinantes.
El fundador de Quiero y promotor de la Revolución de las Emociones, José Illana, resume el nuevo escenario al afirmar que queda “inaugurada la era de la adaptación”: las empresas que no generen valor real, advierte, “desaparecerán”.






