La sanidad privada pide ayuda a Sánchez con menos impuestos, subvenciones y créditos blandos

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La sanidad privada tiene un mensaje para el Gobierno en plena crisis por el coronavirus. ASPE, alianza que representa a más del 80% de los hospitales privados de España, ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez ayuda en forma de subvenciones, créditos blandos y menos impuestos.

Así se recoge en el decálogo “para la inmediata liquidez financiera de los centros sanitarios” hecho público este martes por la Asociación de la Sanidad Privada Española (ASPE) en el que “propone un paquete de medidas económico-financieras para dotar de viabilidad” a este colectivo. Antes de detallar sus exigencias deja claro que tratan “al 19% de los hospitalizados y al 10% de los casos en UCI”. “Por tanto, en este momento, se mantienen el 100% de las estructuras en funcionamiento, pero sin actividad de ingresos principal, lo que puede originar repercusiones en su sostenimiento presente y futuro en muchos casos”, advierte.

De ahí, “ante esta dramática situación”, ASPE reclama a Industria “medidas urgentes destinadas a poder hacer frente al enorme desgaste en recursos, sin recibir ni plantear en ningún momento contraprestación alguna, para hacer frente al mantenimiento de la actividad en un sector estratégico clave para luchar contra la pandemia”.

“Abogamos por el mantenimiento del empleo y de la plena capacidad productiva en la lucha contra el Covid-19, y necesitamos medidas urgentes que permitan la viabilidad financiera de los hospitales y clínicas privadas ante una grave crisis de liquidez, poniendo en peligro la continuidad de muchos hospitales”, explica Carlos Rus, presidente de esta asociación. En concreto, y en relación con impuestos, pide la exención de las cuotas de las Seguridad Social durante el tiempo en que se prolongue el estado de alarma, así como del pago de impuestos y retenciones del IRPF de los trabajadores durante ese mismo periodo.

Aplazamientos y/o bonificaciones en Seguridad Social y en los impuestos de Sociedades e IBI y créditos fiscales por aumento de plantilla sanitaria son otras de sus propuestas en este ámbito.

Además, defienden tener acceso a líneas de financiación gratuita o con carencia en la devolución de principal “para poder acceder a la liquidez suficiente que permita hacer frente al gasto corriente” y a las líneas de avales o a las líneas ICO de financiación de circulante “para permitir la cobertura del déficit de circulante”.

Créditos blandos por inversión “en material imprescindible” en Covid-19 y una línea de financiación específica para el sector, por importe del 75% de la facturación del sector hospitalario durante 2 meses, se incluyen también en este decálogo en el que también piden reducir el IVA sanitario a tipo superreducido para la compra de materiales y equipos para la atención sanitaria.

A todo esto, hay que sumar subvenciones para compras “por el aumento elevado de los precios” de las mascarillas, guantes y batas, además de ayudas directas a centros implicados en la atención a pacientes con coronavirus y la aprobación de fórmulas de “cobro excepcionales”. En este sentido, propone que “los centros con conciertos públicos, que cobran una parte fija del contrato, sigan percibiendo esta parte y no se regularice” y “periodos de pago no mayores a 60 días por las aseguradoras y por el Estado”.