La decisión confirma el giro hacia la cautela que la Fed ya había anticipado en su reunión del 28 de enero de 2026, cuando también dejó intacto el precio del dinero tras tres recortes consecutivos de 25 puntos básicos aplicados en septiembre, noviembre y diciembre de 2025. El mercado llegaba a esta cita pendiente además del impacto del encarecimiento de la energía por la escalada en Oriente Próximo.
La Fed opta por la pausa ante una inflación aún elevada
El comunicado del Comité Federal de Mercado Abierto sostiene que “los indicadores disponibles sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido”, mientras que la creación de empleo ha sido reducida, la tasa de paro apenas ha variado en los últimos meses y la inflación “se mantiene algo elevada”. Con ese diagnóstico, la institución presidida por Jerome Powell ha preferido no mover ficha en marzo.
| Clave de la reunión de la Fed | Dato |
|---|---|
| Fecha de la decisión | 18 de marzo de 2026 |
| Rango actual de tipos | 3,50%-3,75% |
| Decisión en enero de 2026 | Sin cambios |
| Recortes previos | 3 bajadas de 25 puntos básicos |
| Objetivo de inflación de la Fed | 2% |
La Fed deja intactos los tipos de interés por segunda reunión consecutiva y mantiene un discurso prudente ante la persistencia de la inflación.
Ese mensaje encaja con el tono que el banco central ya había adoptado en enero, cuando advirtió de que la incertidumbre sobre las perspectivas económicas seguía elevada y de que vigilaría los riesgos para ambos lados de su mandato dual: empleo máximo y estabilidad de precios.
El petróleo y la guerra añaden presión al escenario
La reunión de marzo ha estado marcada por el nuevo foco de inestabilidad abierto tras el conflicto con Irán, que ha elevado la preocupación sobre una nueva ola de presión inflacionista ligada a la energía. Distintos análisis publicados este miércoles coinciden en que el repunte del petróleo y la volatilidad de mercado complican el margen de maniobra de la Fed, al aumentar el riesgo de que coincidan menor crecimiento y precios más altos.
Antes de la escalada geopolítica, parte del mercado descontaba más de un recorte de tipos en 2026. Sin embargo, ese escenario se ha enfriado en los últimos días por el temor a que la subida de la energía retrase la vuelta de la inflación al objetivo del 2%.
El encarecimiento de la energía y la tensión en Oriente Próximo endurecen el contexto para una futura bajada de tipos en EEUU
Qué cambia tras la decisión de marzo
En la práctica, la decisión implica que la Fed prolonga la pausa iniciada en enero y gana tiempo para evaluar si el freno del mercado laboral y la evolución de los precios justifican movimientos más adelante. El calendario oficial de la Reserva Federal recoge que la reunión celebrada entre el 17 y el 18 de marzo incluía rueda de prensa posterior, una cita clave para orientar las expectativas de los inversores sobre el resto del año.
Las previsiones del mercado se han vuelto más conservadoras. Algunas referencias de este miércoles apuntan a que crece la probabilidad de que la Fed cierre 2026 sin recortes o, como mucho, con una única bajada al final del ejercicio si la inflación no cede con claridad.
La pausa de marzo refuerza la idea de que la Reserva Federal no acelerará los recortes mientras la inflación siga dando señales de resistencia
La hoja de ruta queda pendiente de los próximos datos
El mensaje central del banco central estadounidense sigue siendo que cualquier ajuste futuro dependerá de los datos. La autoridad monetaria insiste en que evaluará la información entrante, la evolución del panorama económico y el equilibrio de riesgos antes de decidir nuevos cambios en el precio del dinero.
De este modo, la reunión del 18 de marzo de 2026 deja una conclusión clara: la Fed mantiene los tipos en mínimos de finales de 2022, pero no abre todavía la puerta a una nueva ronda de recortes en un entorno en el que la inflación, el mercado laboral y el petróleo siguen marcando el paso.







