La nueva fiscalidad energética de la UE favorecerá las fuentes alternativas y renovables

Molinos de viento energia renovables

Molinos de viento

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La Comisión Europea ha comenzado a desgranar las medidas incluidas en el mecanismo “Fit for 55 en 2030” que pretende reducir las emisiones de efecto invernadero en un 55% en 2030.  La fiscalidad energética será reactualizada por completo porque la Directiva que rige ese sector data de 2003. También se instaurará un nuevo sistema de ajuste de carbono en frontera para evitar la competencia desleal de productos que provengan de países que no cumplan con normas medioambientales similares a las europeas. Con ello se pretende impulsar criterios climáticos similares en el resto del planeta.

El vicepresidente ejecutivo encargado del Pacto Verde, Frans Timmermans, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, se esforzaron hoy en demostrar que las medidas propuestas son las idóneas para la reducción que se pretende. Pero reconocieron que el debate dentro de la Comisión ha sido intenso y que ahora comienza la discusión en el Parlamento Europeo y con cada uno de los países (el Consejo Europeo) que introducirán cambios sustantivos, pero “que no alterarán el objetivo final de una reducción del 35% en 2030 que será ley”, aseguró con firmeza Timmermans.

La nueva fiscalidad alterará por completo el sistema actual según reconoció Gentiloni: “Se basa en el criterio de quien contamina paga y por tanto las fuentes de energía alternativas y renovables serán las más favorecidas”. Y añadió que el criterio se basará en las fuentes de energía y no tanto en el volumen que se genere. Entre otras medidas se favorecerá la interconexión entre países para facilitar el intercambio de energía limpia. Los países tendrán cierta libertad para aplicar esa fiscalidad, pero “respetando que se primará y se incentivarán las renovables y en ningún caso las contaminantes”. La idea final es armonizar las normativas aplicables en el conjunto de la UE.

AJUSTE DE CARBONO EN FRONTERA

El mecanismo denominado Ajuste de Carbono en Frontera será aplicable a partir de 2026 y tendrá un período transitorio entre 2023 y 2025. Se trata de una fórmula que tratará de impedir la competencia desleal sobre criterios medioambientales. Es decir que los productos que ingresen en la UE tendrán un examen sobre su procedencia, si han sido fabricados teniendo en cuenta las reglas medioambientales. Si no es así tendrán un abono suplementario que no será ni un impuesto ni un arancel, solo una fórmula para obligar a terceros países a alinearse con la normativa medioambiental europea.

Un planteamiento similar ya se hizo en 2008 pero no salió adelante. Los comisarios creen que este es el momento de actuar en ese terreno y que será un ejemplo para el resto del mundo. “Lo he hablado con mis colegas del G-20 este fin de semana en Venecia y en general ha sido bien acogido” certificó Gentiloni.

Respecto a los costes que supondrá para el ciudadano todas estas medidas tanto Timmermans como Gentiloni insistieron en que el Fondo medioambiental, dotado con 72.000 millones de euros para el período 2025-2032, permitirá ayudar a quienes tengas más dificultades “para disponer de calefacción en su casa o para adquirir un vehículo menos contaminante” según Timmermans. Los dos reconocieron que las medidas provocarán intensas discusiones políticas y con los sectores afectados “pero alguna medida hay que tomar y los ciudadanos nos las están reclamando”.