La mitad de los municipios de España ya no cuenta con ninguna sucursal bancaria

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Desde el estallido de la crisis hace ahora una década, la banca española se ha visto inmersa en un profundo proceso de reestructuración que ha supuesto el cierre de un 40% de las sucursales que operaban en España, hasta una cifra al cierre de 2017 de 27.320 oficinas. Así lo pone de relieve un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) que alerta de que más de la mitad de los municipios del país no dispone ya de ninguna sucursal.

Por provincias, la red que más se ha recortado ha sido la de Barcelona, que ha perdido más de la mitad de sus sucursales bancarias (-54%), al pasar de 5.819 oficinas en 2008 a las 2.676 de 2017. Por el contrario, Cuenca (-17%), Ciudad Real (-19%), Teruel (-21%) y Badajoz (-21%) han sido las zonas en las que se ha perdido menor porcentaje de oficinas.

Pero más allá de estos números, el informe de Ivie muestra que el cierre de sucursales ha repercutido especialmente en los municipios pequeños, que en muchos casos han perdido todas sus sucursales. En total, según el análisis realizado por Joaquín Maudos, director adjunto del Ivie y catedrático de la Universitat de València, en 2016 (últimos datos disponibles) se contabilizan 4.114 municipios que no disponían de oficinas bancarias, es decir, el 50,7% del total de los pueblos de España.

Esta exclusión financiera afectaba a las 1.256.590 personas que residen en esas localidades, lo que supone un 34,2% más que en el año 2008. En conjunto, representan el 2,7% de la población española, frente al 2% de hace una década, cuando estalló la crisis.

Castilla y León es la autonomía más afectada, ya que el 16% de su población (392.003 personas) no cuenta con una oficina bancaria en su municipio. En provincias como Zamora, Segovia y Ávila más de la quinta parte de los habitantes tiene que trasladarse fuera de su localidad para acceder a una sucursal bancaria. En estas tres provincias, se cerraron, respectivamente, el 29%, el 37% y el 40% de sucursales bancarias entre 2008 y 2017.

En el lado opuesto se sitúan Murcia y Baleares, regiones en las que prácticamente todos sus ciudadanos disfrutan del acceso a una oficina bancaria en su lugar de residencia.

Asimismo, al 50,7% de municipios sin sucursal se suma otro 15,8% que dispone de una única entidad de depósito (banco, caja o cooperativa) que ofrece servicios a través de sucursales. Se trata de otros 1.281 pueblos en los que residen 1,4 millones de personas, es decir, el 3,1% de la población. Las cajas de ahorros o bancos de las antiguas cajas siguen siendo las que más población rescatan de la exclusión financiera ya que ofrecen sus servicios en el 67% de estos municipios, mientras que las cooperativas de crédito lo hacen en otro 21% de las poblaciones. Solo el 12% de los municipios que cuentan con oficinas de una única entidad financiera han sido rescatados de la exclusión financiera por un banco.