La mayoría de bancos no sabe si financia proyectos contaminantes… y tampoco quiere saberlo

Cambio climático
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

¿Cuál es el verdadero impacto ecológico de la actividad bancaria? Los bancos emiten gases de efecto invernadero para dar energía a sus sucursales y oficinas, pero también financian las emisiones de otras empresas a través de sus préstamos, inversiones y otros servicios financieros. Es lo que se denomina ‘emisiones financiadas’, y de acuerdo a un reciente estudio elaborado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) y la Federación bancaria Europea (EBF), la mayoría de entidades ni las miden ni tampoco tienen intención de hacerlo en un futuro próximo.

El estudio, realizado tras una encuesta a 70 entidades financieras de todo el mundo con un total de activos de casi 40 billones de dólares, muestra que solo el 18% de los bancos dispone de un marco elaborado internamente para hacer un seguimiento de las emisiones de carbono asociadas a sus actividades de préstamo e inversión.

Sí es cierto que se espera que más empresas empiecen a rastrear las emisiones financiadas. En concreto, más del 35% de las empresas encuestadas, “principalmente en la Europa desarrollada”, están desarrollando actualmente un marco para rastrear las emisiones financiadas. Sin embargo, más del 50% se mostraron reacias a revelar datos sobre las emisiones financiadas “debido a la falta de marcos de contabilidad normalizados/armonizados y a los desafíos en materia de datos”, muestra el estudio.

En ese sentido, la EBF “se compromete a apoyar y contribuir a la protección del medio ambiente y trabajará en estrecha colaboración con nuestros miembros para desarrollar iniciativas tangibles en todo el sector”, ha asegurado Jean Pierre Mustier, presidente de la patronal europea y ceo de Unicredit. “Necesitamos trabajar para marcar una diferencia aún mayor a través de nuestras emisiones indirectas, asociándonos con los clientes en el cambio hacia una economía de bajo carbono. La construcción de un futuro sostenible es un importante desafío que debemos abordar todos juntos”.

Más avances hay en la puesta en el mercado de los denominados bonos verdes. Más de la mitad de los encuestados ya emite sus propios instrumentos sostenibles y el 89% espera que la demanda de estos títulos crezca en 2020. “Este informe demuestra los importantes esfuerzos del sector que se están realizando para desarrollar metodologías para comprender, medir y divulgar mejor los riesgos financieros del cambio climático”, defiende Axel Weber, presidente de IIF y de UBS.