La inversión en fondos de los españoles crece por cuarto año consecutivo

Bolsa de Madrid valores mercados
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El vuelco de las carteras hacia fondos de inversión sigue su curso. También en España. El número de partícipes, y también el volumen total de activos acumulados, ha crecido por cuarto año consecutivo en el mercado nacional al cierre del ejercicio 2016.

A lo largo del año pasado se han abierto 572.000 nuevas cuentas de partícipes en fondos de inversión, lo que resulta en un total de 8,28 millones de inversores activos, un 7,4% más que hace un año según las cifras de las que dispone Inverco, la patronal del sector. En su informe anual recoge que el volumen de activos alcanza ya los 235.335 millones de euros, lo que supone 15.000 millones más que al cierre del año pasado o un 7% más en términos relativos.

La fiebre por los fondos de inversión se afianza en el mercado español en un momento de volatilidad y débiles rendimientos en buena parte de los activos de mayor tradición entre los ahorradores españoles. Sin embargo, el conservadurismo se ha impuesto especialmente en la recta final del ejercicio, ante las incertidumbres que planteaba el intenso calendario electoral en ambas orillas del Atlántico, razón por la cual ha crecido el peso de los fondos de renta fija y monetarios así como en los garantizados y de rentabilidad objetivo.

Aragón y La Rioja son las dos regiones en las que mayor ha sido la entrada de inversores en este último ejercicio, con un incremento del 17,6% y 14,8%, respectivamente. Los datos de Inverco muestran que solo en una comunidad autónoma cayó el número de cuentas partícipes sobre fondos de inversión: Extremadura, con un 1,8% de retroceso. Sin embargo, esto no ha impedido que el volumen de activos de la región haya engordado en un 11% en este año 2016.

Este progresivo incremento de apuesta por los fondos de inversión se ha traducido en un volumen de activos que hoy por hoy duplica la cifra registrada al término del año 2012. El incremento en cuanto a términos de representatividad en la economía nacional alcanza los 10 puntos, pues actualmente estos vehículos concentran un volumen de activos equivalente a más del 21% del PIB, lo que supone una quinta parte de la generación de riqueza anual del país.

A pesar de los avances, la patronal del sector subraya que todavía queda camino que recorrer hasta alcanzar cotas de otros países europeos como Francia, Reino Unido y Alemania, donde la mayor tradición inversora en fondos eleva el peso de estos hasta el 50% de la cifra del PIB. Así, desde Inverco concluyen que estos vehículos “continúan teniendo recorrido como instrumento canalizador de recursos a la financiación de la economía española”.

El sesgo conservador gana terreno en la recta final del año

Esta previsión de crecimiento la dibujan aún a pesar de que las instituciones de inversión colectiva en su conjunto suponen ya el 12,6% del ahorro total de las familias españolas, un porcentaje superior al de otros países del entorno. Esto se debe a que la inversión institucional en los fondos de inversión españoles sigue siendo “sensiblemente inferior” a la que se registra en buena parte de los mercados vecinos.

La mayor parte de la inversión está confiada a fondos de renta variable o mixtos, pues representan un 48,2% del volumen total de activos a pesar del repunte de los vehículos de arquitectura más tradicional. El segundo lugar, con un peso relativo del 29,8% del patrimonio está en fondos monetarios y de renta fija frente al 27% del año precedente. El 22% restante se atribuye a vehículos garantizados y de rentabilidad objetivo, más de cuatro puntos porcentuales más que al cierre del ejercicio 2014.

Por regiones, Madrid, Cataluña y País Vasco acaparan el 54,4% del ahorro acumulado en fondos, si bien solo acumulan un 35% de la población nacional. La última de estas regiones repite en el grupo de aquellas en las que la inversión en estos vehículos ya supera un tercio del PIB autonómico. Una situación que en 2016 se ha repetido en La Rioja, Navarra y Aragón.