La invasión de Ucrania hunde la confianza de los inversores españoles a su nivel más bajo en dos años

Bolsa de Madrid

Parqué de la Bolsa de Madrid

La invasión en Ucrania por parte de Rusia ha hundido la confianza de los inversores españoles a su nivel más bajo en dos años, al situarse en -3,7 puntos a finales de marzo, según recoge la encuesta sobre la confianza del inversor español realizada por JP Morgan Asset Management.

El conflicto bélico acaba con los trece meses continuados de optimismo y confianza en los mercados de renta variable comprendidos entre noviembre de 2020 y febrero de 2022, si bien el acumulado del trimestre ha aguantado en terreno positivo, en los 0,69 puntos, animado por el optimismo de enero y febrero.

El punto de inflexión se dio el pasado 24 de febrero, día en el que comenzaron los ataques, que han llevado a los hogares a niveles de pesimismo inversor similares a los de 2020, en plena pandemia de Covid-19, y a moderar sus planes de inversión futura, según revelan los datos de JP Morgan AM.

En enero, solo un 18% de los ahorradores e inversores encuestados mostraba una opinión negativa con respecto a la evolución de los mercados, uno de los porcentajes más bajos de los últimos cuatro años.

Los optimistas, en cambio, florecían a comienzos de año y en enero representaban el 45% de los encuestados, confiados en un descenso de la inflación e impulsados por una percepción más favorable de la situación económica y sanitaria.

Sin embargo, el número de pesimistas se triplica ahora hasta representar el 60% de los encuestados, debido a la incertidumbre derivada de la crisis de Ucrania: ocho de cada 10 mencionan el conflicto armado y su efecto sobre Europa como la principal causa de su desconfianza.

Los inversores con mejores expectativas se quedaban en un escaso 26%, un nivel no visto en el índice desde marzo de 2020, cuando el confinamiento provocado por la crisis sanitaria del Covid provocó una fuerte caída en las bolsas y en la confianza del ahorrador e inversor medio, explica el informe.

«Si bien estamos ante dos hechos de alcance global y con un impacto emocional muy acusado entre los pequeños ahorradores e inversores, sus causas son muy diferentes y su evolución también puede serlo», ha señalado el ejecutivo de ventas de JP Morgan AM, Francisco Márquez de Prado.

En cuanto a la intención futura de inversión en productos financieros, se mantiene el descenso de los depósitos y cuentas de ahorro en las preferencias de los inversores.

Actualmente solo lo prefiere el 35% de los encuestados, si bien se aprecia una caída de la intención de invertir en fondos, que cae tres puntos porcentuales, hasta el 20%; en planes de pensiones, que lo hace en dos puntos hasta el 16,5%, y la compra directa de acciones, con un 14,8% frente al 15,7% que lo prefería hace un año.

Entre los más optimistas, el 31% afirma que invertirá en fondos de inversión, mientras que solo un 12,7% de los pesimistas lo hará. En el caso de la inversión en acciones, la diferencia es aún mayor: el 25% de los optimistas prevé acudir directamente a la bolsa a adquirir valores, frente a un escaso 8% entre los pesimistas.

Las diferencias son mínimas en el caso de los planes de pensiones. El informe sí destaca que el 24,7% de los inversores más pesimistas no invertirá en ningún producto financiero en los próximos meses frente a solo un 12% entre los optimistas, en tanto que el 42% señala los depósitos o las cuentas de ahorro como producto preferido, a pesar de su prácticamente nula rentabilidad.

«La volatilidad entra dentro de lo normal en los mercados, y es importante que los inversores particulares mantengan sus objetivos y visión a largo plazo, tengan paciencia y reaccionen con calma a situaciones como la actual cuando les invade una sensación de pesimismo», ha señalado Márquez de Prado.

En este sentido, ha incidido en que vender guiados por el momento «puede llevar a pérdidas y a quedar fuera de la recuperación posterior».

Por regiones, Europa sigue siendo el mercado que destaca por encima de los demás entre los pequeños inversores, a pesar de que el impacto del conflicto ha afecta más directamente al viejo continente.

Casi un 30% de los encuestados que ven probable una subida de las bolsas en los próximos meses considera que será este el mercado que más suba, seguida del estadounidense, señalado por el 22%, y el español, por el 20,6%.

El mercado asiático, por su parte, continúa perdiendo atractivo entre los inversores y solo el 19,4% cree que tendrá un comportamiento positivo en los próximos meses.