La llegada de herramientas como ChatGPT y la expansión de la inteligencia artificial (IA) han coincidido con una caída significativa en las oportunidades laborales del sector tecnológico. Sin embargo, el discurso empresarial que vincula esta transformación con los despidos masivos oculta una realidad más amplia, donde los costes de implantación, la presión sobre los márgenes y la evolución natural del mercado laboral también juegan un papel determinante.
Despidos tecnológicos: la excusa de la IA y una realidad más compleja
Desde 2020, las ofertas de empleo en tecnología han descendido un 36%, según un informe de Indeed. Aunque la narrativa dominante en las cartas de despido firmadas por los CEO de Silicon Valley apunta a la inteligencia artificial, los expertos matizan que el enfriamiento es más estructural.
“El mercado laboral tecnológico es débil, pero otras áreas también se han enfriado a un ritmo similar”, señala Brendon Bernard, economista del Indeed Hiring Lab
Las cifras reflejan que este descenso no está ligado exclusivamente al auge de la IA. Según Bernard, los puestos tecnológicos han evolucionado de forma paralela al resto de la economía, incluyendo sectores sin alta exposición a herramientas de inteligencia artificial.
La IA como argumento para justificar reestructuraciones
El lenguaje empleado por los CEO en los anuncios de despidos ha adoptado un patrón repetido: reimaginar el trabajo a través de la IA. Es el caso de Workday y de la india Tata Consultancy, que han recortado miles de puestos alegando la «creciente demanda de inteligencia artificial».
Sin embargo, lo que muchas veces no se menciona es que este gasto en IA implica inversiones masivas en centros de datos, chips y energía, que obligan a recortar otros recursos. Como explica Bryan Hayes, estratega de Zacks Investment Research, “las empresas buscan equilibrar el tamaño de la plantilla con la integración de la inteligencia artificial”.
El despliegue de la IA requiere inversiones millonarias que muchas compañías están compensando con recortes laborales
Los perfiles más demandados: expertos en IA
Mientras los ingenieros de software enfrentan menos oportunidades, los especialistas en inteligencia artificial siguen teniendo más demanda, aunque también han visto descensos. Meta, por ejemplo, compite por atraer talento procedente de empresas como OpenAI.
Según Hayes, los profesionales que sepan aprovechar la IA para innovar seguirán siendo los más buscados. No obstante, el informe de Indeed muestra que incluso estos perfiles no están exentos de los vaivenes cíclicos del sector.
El mayor impacto: empleos de entrada y tareas automatizables
Los empleos de nivel inicial han sido los más perjudicados, especialmente en áreas como marketing, asistencia administrativa y recursos humanos. Estas ocupaciones tienden a incluir tareas que la IA generativa puede asumir con mayor facilidad.
En contraste, los puestos que requieren más de cinco años de experiencia han resistido mejor. Bernard destaca que, aunque la caída empezó antes del boom de la IA, el endurecimiento de los requisitos de experiencia es más reciente.
Los perfiles con menos experiencia y tareas más repetitivas están siendo desplazados por herramientas de IA
Trabajos inmunes al avance de la inteligencia artificial
En el extremo opuesto, hay empleos que parecen resistir sin problemas el avance de la IA. Profesiones como auxiliares de enfermería, pintores, embalsamadores o operadores que manipulan materiales peligrosos siguen lejos del alcance de la automatización.
El informe revela que estas ocupaciones, al requerir interacción física directa o habilidades manuales específicas, no son fácilmente replicables por los algoritmos actuales.